Los dirigentes de River buscan convencer al Negro para que ocupe el cargo que dejó vacante Gorosito. Es que, por perfil y pasado en el club, entienden que el ex volante millonario es el candidato del consenso entre oficialismo, oposición e hinchas. Incluso, Aguilar estaría dispuesto a olvidar ciertos rencores por su abrupta renuncia en 2005. Pero Leo pretende que el acuerdo se respete hasta junio de 2010. Demasiada exigencia para estos dirigentes amantes de sus intereses…
En River, cada cual atiende su juego y más aún a dos meses de las elecciones. Por eso resulta improbable saber quién será el sucesor de Néstor Gorosito, incluso es más factible que no lo haya y que el bache se rellene con un nuevo interinato conformado por entrenadores de inferiores. Aunque esta vez no lo encabezará Gabriel Rodríguez, claro. Al pobre coordinador de la cantera millonaria, todavía le arde la quemadura que le provocó reemplazar a Simeone. Sin embargo, como no podía ser de otra manera en el Mundo River, sí hay una danza de nombres que se buscan y nombres que se ofrecen, y entre todos ellos, el candidato ideal sería Leonardo Astrada.
O al menos así lo señalan desde el oficialismo, en donde buscan refugiarse en la espalda del Negro para transitar los próximos sesenta días sin demasiados sobresaltos. Es que Astrada no sólo reúne las condiciones suficientes para agarrar la conducción técnica de un equipo que no levantará cabeza hasta que sufra una purga masiva, si no que principalmente cuanta con el respeto y el cariño de la gente. Entonces, con él, desde el aguilarismo intentarán al menos acolchonar una catarata de repudios que se prevé inevitable de aquí hasta el final del campeonato.
Aunque el Jefe no sólo captaría el beneplácito de los hinchas, si no también el de la oposición. ¿Acaso quién sería capaz de bajarle el pulgar a Astrada, un emblema del club? Nadie con pretensiones políticas se animaría a oponerse al Negro. Pero también es cierto que todos aquellos que tienen aspiraciones políticas en diciembre ya tienen su candidato a técnico forjado como caballito de batalla electoral. Y sí, a falta de ideas claras y concretas para revertir tanto daño, bien vale un nombre marketinero de ocasión, como Francescoli o Ramón Díaz. Incluso, son tan pacatos, que antes de pensar una solución son capaces de proponer a Angelito Labruna…
Entonces, ahí sí habría una traba para que Astrada se convierta en el sucesor de Gorosito, porque el Negro aceptaría regresar al club siempre y cuando se comprometan a respetarle el contrato hasta junio del año que viene. Cosa que parece imposible de alcanzar con esta clase dirigente, a la que sólo le importa sus intereses y en la que consideran que desechar a su candidato a técnico les asegurará la derrota en las urnas. Y sí, crealo o no, pero esa es la forma en la que quieren a River los que están ahora, y así será la forma de querer a River que tendrán los que vienen.
Foto: La Página Millonaria.



