(MONTEVIDEO – ENVIADO ESPECIAL) Parece que ningún arquero de River está destinado a quedarse con autoridad y buen rendimiento como el indiscutido bajo los tres palos. Porque desde que Juan Pablo Carrizo emigró al fútbol europeo, ése es un punto clave y que, por ahora, no tiene solución.
Con todas las críticas caídas sobre Juan Ojeda a principios de año, más la llegada de Mariano Barbosa y la inclusión de éste para jugar Copa Libertadores y torneo, todo parecía encaminarse. Pero el ex Estudiantes no se mostró seguro, salvo contra Arsenal, donde aun mostró algunas dudas.
Anoche, en el Centenario, nada cambió. El arquero tuvo culpa en los tres goles, aunque se la llevó toda cuando, apresurado, se atropelló a él mismo para mandar dentro del arco un rebote débil que había dado en el remate anterior. En la apertura del marcador estuvo falto de reflejos y en el tercero, por más que el partido estaba liquidado y faltaban segundos, no se movió.
¿Qué hará el entrenador ahora? ¿Se animará a relegar a Barbosa tal como hizo con Ojeda para darle lugar a Daniel Vega? El ex Chicago avisó, en una entrevista con La Página Millonaria, que una vez que le den continuidad no iba a largar el puesto.
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