El mediocampista pudo participar con total normalidad de los trabajos físicos junto al resto del plantel. Después de dos operaciones, el Gula se prepara para volver de la mejor forma.
El 28 de junio pasado se cumplieron nueve meses desde el último partido de Martín Aguirre. El mediocampista de River se rompió los ligamentos en el Superclásico disputado en el Monumental y desde allí no volvió a jugar.
Claro, en la última etapa de su recuperación debió ser operado nuevamente por una calcificación que lo obligó a parar dos meses más y perderse el desenlace del campeonato.
Por eso, el Gula dio la buena noticia en el primer entrenamiento de la temporada, porque pudo realizar todos los trabajos físicos sin problemas y a la par de sus compañeros.
Primero fueron trabajos en el gimnasio, luego exámenes médicos y, por último, pasadas en la cancha dos de predio de Ezeiza.
Aguirre sabe que no la tendrá fácil para ser titular (competirá por un puesto con Leonardo Ponzio, Matías Kranevitter, Cristian Ledesma y Ezequiel Cirigliano, si finalmente se queda), pero Ramón le pidió que se quedara y esta mañana dio un paso muy importante para su dilatada vuelta.



