Luego de haber conquistado la Copa Libertadores en 1996 por segunda ocasión y antes del exitoso primer ciclo de Marcelo Gallardo (2014-2022), River coqueteó con el máximo torneo continental en varias oportunidades. Las más cercanas fueron en 1998, 1999, 2004 y 2005, años en los que el Millonario llegó a la semifinal pero, por distintas razones, se terminó quedando con las manos vacías.

ver también
Daniel “Rolfi” Montenegro habló de su salida de River, el gesto con Daniel Passarella y señaló a José María Aguilar
Uno de los futbolistas que integró los planteles de las últimas dos mencionadas ediciones fue Daniel Montenegro, quien jugó en el Más Grande entre mediados del 2003 y 2006 con un paso intermedio por el fútbol ruso. En diálogo exclusivo con La Página Millonaria, el Rolfi recordó ambas semifinales y lanzó una dura confesión sobre la del 2004, la cual, según comentó, fue la que más le dolió.
En aquella edición, el Millonario integró el Grupo 6 junto a Deportivo Táchira, Deportes Tolima y Libertad. Tras superar su zona en el primer lugar con 11 puntos (tres victorias, dos empates y una derrota), venció en octavos de final a Santos Laguna y dejó en el camino a Deportivo Cali en cuartos. Fue entonces que se midió ante Boca por un lugar en la final.
La ida, jugada en La Bombonera el 10 de junio, finalizó con victoria por 1-0 del eterno rival con gol de Rolando Schiavi, aunque lo más recordado de aquel partido fue la expulsión de Gallardo por el lado de River y de Raúl Cascini en el equipo local por una gresca en el primer tiempo. Siete días más tarde fue el turno de la vuelta en el Monumental, donde el Más Grande fue claramente superior pero apenas logró ganar por 2-1 con goles de Lucho González y un agónico tanto de Cristian Nasuti minutos después de que Carlos Tévez igualara de manera transitoria. Todo terminó en la tanda de penales, la cual le dio la espalda al conjunto que por entonces dirigía Leonardo Astrada.
El recuerdo del Rolfi Montenegro sobre la semifinal de la Copa Libertadores 2004
“La Libertadores 2004 dolió más que la del 2005. Se nos fue en 10 segundos. Imaginate estar ya casi destrozado con el gol de Carlitos y hacer el gol en el último minuto. No había mejor manera de llegar a una definición por penales que esa”, manifestó el surgido en Huracán.
Además, recordó cómo vivió los tiros desde los 12 pasos y qué pensó cuando fue a ejecutar uno de los disparos de aquella adversa tanda que terminó 5-4 en contra del Millonario por el penal errado de Maxi López.
“Empieza la tanda de penales y el primero casi lo ataja Poroto (Lux). Entonces vos decís ‘tiene que ser’. No esperás que el último penal tuyo lo erren. Fue una sensación triste por estar tan cerca de conseguir algo que el club necesitaba y que yo creía que era el momento de poder hacerlo”, agregó.
Finalmente, sobre el penal que ejecutó, indicó: “No lo tomás natural, el que dice que lo toma natural es… porque en realidad, a ver, natural por ahí lo tomaría porque dice bueno, agarro la pelota y pateo, pero esas caminatas son largas y vas pensando muchas cosas. Por ahí uno tiene la idea de patear a un lado y por ahí dice ‘bueno, voy a patear a un lado y por ahí decir, y si cambio, y si esto, y si lo otro’. Nosotros sabíamos que ellos estudiaban mucho eso porque siempre había uno atrás del arco hablándoles. Si me tocaba hacerlo, lo único que tenía que hacer era apuntarle al arco y que sea algo difícil para el arquero. Después pueden pasar muchas cosas (…) Maxi había hecho un torneo muy bueno y por ahí no se merecía ese final, pero así es el fútbol”.





