Los puntajes de los jugadores de River Plate luego del encuentro frente a San Lorenzo de Almagro en el Estadio Monumental, correspondiente a los octavos de final del Torneo Apertura 2026. El Millonario empató 2-2 y eliminó al Ciclón por penales.
Uno por Uno de River vs. SAn Lorenzo: los puntajes
Santiago Beltrán (10): atajada descomunal, con desvío mediante en Rivero, para evitar el 2-0 de San Lorenzo en el segundo tiempo. Héroe absoluto en la tanda de penales, conteniendo dos remates, a Perruzzi y De Ritis, para la clasificación del Más Grande.
Gonzalo Montiel (5,5): sumó protagonismo en el segundo tiempo, después de una primera parte apagada. Fue opción recurrente para triangular o para llegar hasta el fondo y tirar el centro. Fue útil y de forma sostenida, pese a no haber sobresalido ni nada que se le acerque, con apariciones constantes en cada ataque. Le falta seguir ajustando su efectividad en centros. Se perdió en medio del desastre táctico que fue el equipo en el segundo tiempo y el suplementario.
Lucas Martínez Quarta (3): tiene un déficit de atención muy marcado. Otra vez, en superioridad numérica, se atolondró por salir a cortar, se alejó del área y junto con Rivero perdieron a Auzmendi. Su partido, antes de eso, era correcto, pero sigue equivocándose en jugadas que terminan en gol, en detalles que resuelven partidos. En el complemento regaló una pelota que podría haber terminado en el 2-0 y se perdió un gol insólito. Un espanto por donde se lo mire.
Lautaro Rivero (3): mal posicionado en el centro de Barrios que derivó en gol de Auzmendi y pésima lectura del movimiento del delantero. Había tenido un inicio sólido, con varios anticipos para sostener al equipo, pero volvió a fallar. Auzmendi lo tuvo a maltraer a lo largo del partido, aún con el hombre de más. Inseguridad todo el tiempo igual que su compañero de zaga.
Marcos Acuña (9): otra actuación para sacarse el sombrero. Un animal, actitudinalmente y futbolísticamente. Para cubrir la pelota, para ser inteligente y aportar su granito de ataque y para contagiar a sus compañeros. Marcó el gol del empate, un golazo de aquellos, que fue de alguna forma el premio a su constancia y regularidad durante todo el semestre. Su salida, por cansancio, perjudicó al equipo.
Anibal Moreno (4,5): errático y nervioso con la pelota en los pies. Ofreció pocas variantes en ese sentido. Solo pases simples o para los costados. No arriesga con ninguna bocha filtrada y la pierde fácil cuando está bajo presión. Hasta ahora, muchas más limitaciones de las esperadas para ser el número cinco de River. Eso sí, recuperó mucho sobre todo en el complemento, pero acumuló un sinfín de fallos las entregas y cometió una falta muy tonta que derivó en el segundo gol de San Lorenzo.
Fausto Vera (6): parejo y activo, buen regreso. Siente el bajo nivel de Moreno y el no acoplarse con Galván/Meza, pero tuvo un partido correcto. Con la pelota y sin ella. Pisó seguido el área, probó desde afuera -a veces demasiado- y se mantuvo en sintonía con Juanfer y Acuña en el segundo tiempo, los dos mejores del equipo, hasta el momento de su salida.
Tomás Galván (4): otro partido ni fu ni fa. Hace rato que no condice su titularidad indiscutida con lo que muestra en la cancha. Erró un gol clarísimo sobre el final del primer tiempo -su baja efectividad frente al arco es alarmante-. No siente ser el conductor del equipo y termina siendo un futbolista insulso en los ataques. Salió en el segundo tiempo. Pasó desapercibido, realmente.
Maxi Meza (4): muy apagado, casi desapercibido. Nulo aporte en los ataques de River y por momentos encimado con Galván, superponiéndose en funciones y roles. Otro que tampoco tiene características para hacerse cargo del juego, por eso salió en el entretiempo por Juanfer. Improductivo por donde se lo mire.
Facundo Colidio (3): sobrado de confianza como si le salieran todas, lo que lo llevó a que no le saliera casi ninguna. Todos pases cortos, cambios de frente inconclusos y aceleraciones que no llegaron a nada. Una máquina de tomar decisiones equivocadas. Siempre le faltan cinco para el peso. Casi no pisó el área, se movió siempre por afuera y si a eso se le suma su falta de capacidad resolutiva, se redondea otro pésimo partido. Desidia futbolística que quedó expuesta con los silbidos de la tribuna cuando salió reemplazado.
Sebastián Driussi (5): no marcó la diferencia ni se hizo notar en el área de San Lorenzo. Se lo notó falto de ritmo después de la lesión. Buen trabajo en la primera parte presionando la salida de los defensores rivales y nada más. Alguna que otra descarga correcta para darle fluidez a los ataques, pero se espera mucho más de él. Pasa más tiempo fuera del área que en ella. No es un delantero autosuficiente, pero en partidos así se necesita que aparezca más.

River y una noche de locos ante San Lorenzo que terminó con triunfo por penales.
Ingresaron
Juanfer Quintero (9): asistencia magistral para Acuña, por encima de toda la defensa de San Lorenzo, para el empate de River. Con esa intervención, justificó su ingreso. Se hizo cargo de la pelota desed el segundo en el que ingresó y no dejó de intentar. De a ratos pareciera que es demasiada inventiva y creatividad para sus compañeros, culpa de ellos y no de él. En la última bola de la noche, tiró un centro venenoso que le dio el empate a River. El único que no dejó de intentarlo sin perder el criterio y la lucidez. El único que agarró la pelota cuando nadie la quería.
Ian Subiabre (3): entró con ganas de liquidarlo, de dar la asistencia del triunfo o hacer su gol, pero se apresuró en la toma de decisiones al acercarse al área. Muchos centros atrás que no encontraron conector y poca sociedad con Juanfer cuando el partido pedía eso. Es eso, voluntad e insistencia pero muy nula eficacia en sus intentos de gambetas, centros o remates al arco. Imperdonable el gol que erró en el suplementario, casi abajo del arco. Terminó jugando casi de doble cinco, un cambalache.
Maxi Salas (4): se paró de nueve para fijar a los centrales y perdió casi todos los duelos con Romaña, algo lógico por sus características físicas. En el suplementario terminó de wing izquierdo y después de wing derecho. En cualquiera de las dos posiciones, no ayudó en nada a River. No fue receptor entre líneas, no se generó chances de gol y tiró centros para sacarse la pelota de encima. Metió su penal.
Kendry Páez (4): su ingreso, pese a que no fue su culpa, partió al equipo. Pésimo timing para saltar en el tiro libre que terminó en el segundo de San Lorenzo. Nunca debería haber estado ahí marcando, pero saltó tarde. Hasta ahora, sigue en un “cumpleaños” y para buscar jugadas interesantes hay que ir a sus anteriores equipos, porque en River nada.
Joaquín Freitas (-): ingresó en tiempo suplementario en el medio del caos táctico del equipo. Fue el que mejor pateó el penal en la tanda.
Giuliano Galoppo (2): entró para tratar de capturar cualquier pelota suelta en el área. Tuvo una clara con un cabezazo, de nueve, que Gill le sacó al corner. Una falta de respeto a la camiseta de River el penal que pateó en la tanda, tercer errado seguido por esa vía, por si fuera poco.





