Después de mucho tiempo, los delanteros de River volvieron a convertir. Ante Banfield, Sebastián Driussi le puso fin a una prolongada y ya preocupante sequía goleadora. A pesar de ello, y sin importar que tuvo una positiva actuación en el Monumental, el delantero de 30 años sigue sin recuperar la confianza de los hinchas y volvió a ser reprochado.

La relación entre el atacante y la gente lleva varios meses desgastada. En 2025, Driussi quedó en el centro de las críticas a raíz de sus constantes lesiones y numerosas actuaciones que no estuvieron a la altura. El 2026 comenzó con la misma tónica, y los cuestionamientos fueron en aumento. Para peor, el ex Austin extendió su racha sin convertir en los primeros partidos del año.

Finalmente, después de 14 partidos sin anotar (su último gol había sido en agosto del 2025), Sebastián le puso fin a su sequía. En la que fue una noche positiva en lo individual, el delantero se reencontró con el gol y rompió el maleficio. Sin embargo, su reencuentro con las redes no lo dejó al margen de las críticas y, además de ser silbado en el Monumental, fue castigado por su festejo.

Driussi volvió a recibir críticas

Tras convertir en los segundos iniciales del complemento, Driussi hizo su tradicional festejo abriendo los brazos. Esta acción del delantero no cayó bien entre los hinchas, quienes cuestionaron que haya hecho su celebración a pesar del contexto caliente, las críticas recibidas y el hecho de que se tratase de la despedida de Gallardo.

Después de festejar en solitario, Sebastián fue abrazado por sus compañeros y se desquitó gritando con furia. Instantes después, mientras regresaba al centro del campo de juego, pasó por el banco de suplentes y, al igual que Martínez Quarta en el primer gol, chocó de puños y se abrazó con Gallardo bajo el estruendoso “Muñeco, Muñeco” de los hinchas.

La dedicatoria especial de Driussi a Gallardo

Mediante su cuenta de Instagram, Driussi compartió una imagen suya abrazado con el Muñeco y una dedicatoria: “No fuiste solo un técnico, sos alguien importantísimo para mí. Gracias por cada consejo. Por todo lo que me dejaste adentro y afuera de la cancha. Agradecido para siempre”, acompañado de emojis de corazones blancos y rojos, el símbolo infinito y una pelota.