River le ganó por penales a San Lorenzo con Santiago Beltrán como héroe. Un gol fortuito y agónico de Juanfer Quintero llevó el partido a la definición desde los 12 pasos cuando todo parecía perdido y estando dos abajo en la serie, se produjo el milagro. Parte de las complicaciones que se presentaron por las decisiones de Eduardo Coudet.
Así como Chacho a veces acierta con planteos y cambios, anoche en el Monumental no fue así. La primera discusión se dio con la lista de convocados, dejando afuera a juveniles como Lautaro Pereyra, que venía teniendo buenos ingresos. San Lorenzo se puso 1-0 jugando con uno menos y el primer cambio del DT fue correcto: el ingreso de Juanfer Quintero por Maxi Meza.
El colombiano entró impreciso y apurado, pero la intención tenía lógica. Y JFQ terminó haciéndo valer su ingreso con la excelsa asistencia a Acuña y el 2-2 agónico. Pero a partir de allí, se sucedieron las decisiones inexplicables de Coudet. Metió a Kendry Páez por Vera faltando 13′.
River terminó partido y con Subiabre casi doble cinco
La búsqueda era seguir generando por los costados con los tandems Acuña-Subiabre y Montiel-Páez, con Quintero lanzando al costado de Moreno y Driussi en ataque. Claro, suponiendo que San Lorenzo, tal como pasó, se iba a meter atrás. El problema es que River se partió y perdió sin Vera a ese futbolista que da auxilio en la presión y recuperación, pero que también genera juego y pisa el área.
En el comienzo del alargue, San Lorenzo se puso en ventaja. Allí el error fue la insólita disposición defensiva en el área propia. Y luego los últimos dos cambios: Freitas por Acuña y Galoppo por Driussi. River terminó jugando con tres delanteros naturales, más Páez y Juanfer, y Martínez Quarta de 9, con Montiel también cerca del área. Tanto es así que Subiabre, de flojo ingreso, quedó parado en algunas jugadas de doble cinco con Moreno en los minutos finales. Tratando de sacar limpia la pelota desde esa zona de la cancha para luego correr hacia el área en medio de la desesperación.
Que la noticia no tape la historia
El gol agónico y casi que de casualidad de Quintero le dieron una vida más a River. Y el equipo la estaba desaprovechando en los penales, con dos errados: una insólita e inexplicable definición de Galoppo, y un correcto tiro de Páez que Gill atajó. Pero apareció Beltrán, Perruzzi falló el decisivo, y terminada la serie de cinco ejecuciones, Freitas la colgó del ángulo y el arquero de 21 años se la tapó a De Ritis.
El Más Grande ganó y sigue en carrera, pero el resultado no puede tapar la mala actuación, las decisiones del DT, y sobre todo, los rendimientos de algunos futbolistas que siguen demostrando no estar a la altura. Hora de corregir de cara a lo que se viene, que es el partido con Gimnasia y las dos fechas finales de la fase de grupos de la Sudamericana.
