(Mendoza – Enviados especiales) Gorosito volvió a relegar a los juveniles aún cuando no tuvo alternativas naturales para algunos sectores del equipo. En el medio, metió a Galmarini y Abelairas relegando otra vez a Fabio Giménez. Además, Orban -de buena presentación en Primera- debió devolverle el lateral izquierdo a Villagra, y Archubi se convirtió en un cambio obligado para el técnico, pese a que el volante jamás le responde.
Por más que se intente, no se entiende. Ya no hay motivo razonable que pueda excusar por qué Néstor Gorosito está empecinado en relegar a los juveniles. Ni bien River quedó eliminado en la Copa y sin chances en el campeonato, según Pipo, el clima que se vivía en el club no era el adecuando para mandar a los pibes a la cancha. Y, opiniones al margen, lo cierto es que el motivo resultó comprensible.
Después de todo, nunca se sabe cómo puede afectar a un chico de 17 o 18 años una situación de presión agobiante. Pero también es cierto que entre las decepciones que el equipo le regaló a la gente y la actualidad, transcurrió un tiempo prudencial. E incluso el Monumental vivió tardes en las que estuvo muy lejos de resultar una caldera, como contra Independiente y Tigre. Pero después, cuando los ánimos mermaron, el técnico se escudó en los pergaminos de los profesionales para resguardar su titularidad.
Sin embargo, ayer, frente a Godoy Cruz, en un partido en el que el clima no pesó y tampoco contó con jugadores de experiencia para ocupar ciertos espacios del mediocampo, Gorosito igual se las ingenió para volver a postergar a los juveniles. En esta oportunidad, quien sufrió la inexplicable decisión de Pipo fue Fabio Giménez. Ante las lesiones de Ahumada y Barrado, y la suspensión de Domingo, el pibe resultaba el candidato ideal para ser el volante central en el Malvinas Argentinas.
Pero sorpresivamente el técnico optó por otorgarle amnistía a Abelairas (borrado hasta ayer), para que junto a Martín Galmarini improvisaran un doble cinco de contención más que cuestionable. Aunque Giménez no fue el único perjudicado: Villagra -suspendido por la expulsión en la goleada contra Huracán- volvió para reemplazar a Lucas Orban, que venía de hacer tres partidos más que aceptables. Y como si todo eso no fuera suficiente, Archubi se convirtió en el reemplazo de lujo de Gorosito para los segundos tiempos, como si el ex Lanús entrara para ganar los partidos…
Foto: La Página Millonaria.