Roberto Pereyra ingresó en el segundo tiempo, fue importante en la generación de acciones ofensivas y casi marca un gol. El volante había debutado en el Clausura frente a Huracán cuando la derrota estaba juzgada, pero esta vez tuvo su revancha.

River perdía 1-0 contra Atlético Tucumán y el funcionamiento del equipo había sido bastante pobre en la primera etapa. Consciente de que se necesitaban variantes para torcer la historia, Leonardo Astrada metió dos cambios en el inicio del segundo tiempo. El técnico sorprendió con la inclusión de Roberto Pereyra, que solamente había jugado oficialmente el sábado 16 de mayo (entró a los 19 minutos del complemento), cuando el conjunto que en ese entonces dirigía Néstor Gorosito cayó 4-0 ante Huracán.

Sin embargo, se sabe que en el fútbol siempre hay revancha y el juvenil que generalmente es titular en Reserva, pudo mostrarse delante de los hinchas millonarios. Pese a ser diestro, se ubicó como mediocampista sobre el costado izquierdo (la misma posición que venía ocupando en la Tercera) y permanentemente se ofreció como opción de pase, además de algunos centros y desbordes que ya le sirven de trampolín para ser tenido en cuenta de ahora en más.

Nacido el 7 de enero de 1991 en la provincia de Tucumán, Roberto Maximiliano Pereyra (1,84m y 75 kilos) llegó a River en el 2008, se consagró campeón con la Sexta y este año comenzó a tener rodaje en Reserva. Hizo su presentación oficial en el Clausura pasado, pero no había tenido más chances. Ayer realizó una buena tarea en el segundo tiempo ante Atlético Tucumán y pudo haber marcado su primer gol a los 36 minutos, pero la pelota se fue cerca luego de que la picara, tras un desborde del Keko Villalva.

Imagen: La Página Millonaria.