El conjunto de Gorosito arrancó abajo con un gol de Sosa, pero tras el descanso dio vuelta el partido con tantos de Mauro Díaz y Barrado. Así, La Banda se llevaba una victoria tan inesperada como injusta, porque Gimnasia lo estaba peloteando. Pero dos minutos después, Ferrari demostró que este equipo ni siquiera tiene picardía para ganar robando: el lateral cometió un penal inentendible y Cuevas selló el 2-2 del final. Ahora, Boca…

Anoche, frente a Gimnasia de La Plata, quedó en claro que no hay nada más parecido al River de Simeone que el actual River de Gorosito. La apatía, la falta de entrega, el desconcierto, el desinterés, la escasez de ideas y la incapacidad hasta para hacer dos pases seguidos son algunas de las tantas características en común que tiene el equipo de Pipo con aquél del Cholo.

Sólo se diferencian porque uno fue el plantel más perdedor de la historia del club y difícilmente puedan igualarlo. Pero, por las dudas, toque madera, que nunca se sabe. Sobre todo porque este River es tan malo que a duras penas se mantiene entre los cuatro primeros de un torneo que se disputan entre Lanús, Colón y Vélez… ¡Y ni siquiera así logra sacar chapa de candidato!

Increíble, pero tan real como todo lo que vienen sufriendo los hinchas millonarios en los últimos ocho años. Y para colmo de males, el próximo domingo se viene Boca. El gran partido del semestre, ese que la gente espera durante seis meses, llega en un momento en el que River no puede ganar un partido ni siquiera con un milagro de Pascuas. Es que eso fue lo que ocurrió anoche contra el Lobo, y tampoco así pudo volver a cantar victoria.

River perdía, su defensa era un desastre, el medio no existía, Gallardo miraba y a Vega no le daban las manos para tapar todo lo que le tiraban, pero -sin saber cómo- dio vuelta el resultado. Aunque la alegría duró lo que un espasmo, porque estos jugadores tampoco son vivos como para -al menos- ganar robando. Entonces, el domingo que viene en La Boca, que Dios, la virgen y todos los santos se apiaden de los hinchas millonarios.

Foto: La Página Millonaria.