(Mendoza – Enviado especial) Tras casi dos horas de vuelo, el plantel de River llegó a Mendoza ayer por la tarde y a pesar de que varios fanáticos solicitaron fotos y autógrafos, los jugadores no se acercaron para darles el gusto.

Los simpatizantes millonarios que estuvieron en el aeropuerto internacional de El Plumerillo se fueron tristes, debido a que los futbolistas (Marcelo Gallardo fue el más aplaudido, mientras que Ariel Ortega logró pasar desapercibido) no se detuvieron para estampar su firma en un papel o decir “whisky” para dejar un recuerdo en las cámaras digitales.

Pasadas las 20 horas, la delegación de River, a cargo del dirigente Fito Cuiña, arribó a Mendoza e inmediatamente se subió a un micro para ir al Sheraton. En las inmediaciones del famoso hotel, cerca de un centenar de personas esperó al plantel, aunque tampoco tuvo éxito con los requerimientos y, a raíz de eso, expresó su malestar.

Un viaje extenso para la Reserva
El conjunto dirigido por Ernesto Corti partió desde Buenos Aires el viernes por la noche y llegó ayer al mediodía. Luego de haber recorrido por tierra los 1.050 kilómetros que separan a Mendoza de la capital argentina, los jugadores llegaron muy cansados. Hoy por la tarde se enfrentarán con la Reserva de Godoy Cruz.

Imagen: FotoBaires / Archivo.