El defensor reconoció el difícil momento que vivió luego de su alejamiento del club de Núñez, producto de un problema personal que explotó puertas adentro del plantel millonario y resonó con fuerza en los medios de todo el país. “En ese momento necesitaba irme sí o sí, cambiar de aire. Pero después crecí, volví muy bien y quedó superado el tema”, contó el zaguero, cinco años después. Además declaró que con Ameli no habló “nunca más” y sobre Astrada, el técnico que lo marginó de La Banda, sostuvo: “Lo vi en el casamiento de Costanzo. Estuvimos bien, charlamos, pero no tocamos el tema”.
Eduardo Tuzzio habló por primera vez sobre su polémica salida de River en 2005. Durante una entrevista con la revista El Gráfico, el ex defensor millonario contó que el affaire entre su -ahora- ex mujer y su amigo y compañero Horacio Ameli no sólo lo obligó a irse del país, sino que también lo hizo pensar en retirarse del fútbol. “Cuando me tuve que ir de River, fue difícil, irme me costó. Estuve 20 días mal, muy triste y hasta pensé en no jugar más al fútbol. Se me cruzó todo por la cabeza, pero por suerte no se concretó”, confesó.
Y ese “por suerte” está directamente relacionado a todo lo que vino después: la continuidad de su carrera en España, su nueva mujer, el nacimiento de su hija y el actual presente en Independiente. “Ir a Mallorca fue muy importante. En ese momento sentía tenía que irme del país sí o sí, estaba muy mal, necesitaba salir, cambiar de aire. Mirá que dejaba a mis hijos y todo eh, porque me fui solo, pero era una decisión que debía tomar. No tenía alternativas. Fue una decisión durísima, pero que me hizo muy bien, me hizo crecer como persona”, declaró el defensor.
“Me hizo muy bien estar allá. Obviamente me ayudaron mucho mis compañeros, sobre todo los argentinos. Estaban Guille Pereyra, Maciel, Peralta y Jonás Gutiérrez. Allá nadie sabía nada, entonces era uno más. Fue pasando y después ya vine muy bien y quedó superado el tema, porque crecí también, crecí bastante, de eso me di cuenta. Tenía que quemar esa etapa, superarla. Por suerte pude hacerlo”, explicó Tuzzio, quien además señaló que no volvió a hablar con Ameli “nunca más”, pero que sí se volvió a reencontrar con Leonardo Astrada.
El Negro era el técnico de River y fue quien tuvo que ponerle un abrupto pero irremediable final a aquella delicada situación que se había dado entre dos referentes del plantel y que había afectado a todo el grupo justo cuando el club de Núñez peleaba el Clausura y pisaba con fuerza en la Libertadores: una vez finalizada la temporada, separó del plantel tanto a Tuzzio como a Ameli. “A Astrada lo vi en el casamiento de Franco Constanzo, después de volver de Mallorca. Estuvimos bien, charlamos, pero no tocamos el tema. El fútbol es así: tuvo que tomar decisiones y las tomó. Y yo las respeté”, contó Eduardo, que luego regresó a River y salió campeón del Clausura 2008.