Ganaba con dos goles de Ferrari en el primer tiempo, pero en el complemento aflojó y Chacarita se le fue encima. Primero le descontó Grabinskiy, cuando parecía que Bou había marcado el 3-1 definitivo, apareció Parra para polarizar deincertidumbre La Paternal. Ese instante final, que incluyó un gol ¿bien? anulado por Pompei, fue para el infarto. Demasiado sufrir para una mera victoria…

Chacarita se desmoronó en una sola jugada. El equipo de San Martín arrancó el partido bien parado en el fondo e inquietante en ataque, sin dudas mejor que el conjunto de Núñez. Incluso, porque los dirigidos por Leonardo Astrada se mostraban imprecisos en ofensiva y dubitativos en defensa. Sin embargo, a los 20, Ortega chocó con la línea defensiva del funebrero, la pelota quedó boyando en el área rival y Paulo Ferrari no desaprovechó la oportunidad. Fue el 1-0 parcial en favor de La Banda cuando nadie lo esperaba.

Entonces, los dirigidos por Gamboa se vinieron abajo yFerrari sacó a relucir su inusitada vocación goleadora para darle una nueva estocada al rival:siete minutos más tarde, el lateral volvió a sorprendermetiéndose a pura velocidad en el área y, tras una gran asistencia del paraguayo Rojas,volvió a sacudir el arcode Cejas paramarcar el 2-0. Un resultado injusto, porque River no había generado prácticamente nada en la etapa inicial, pero que resultaba vital para que el equipo de Astrada empezara a levantar.

Aunque en el complemento, River no salió a jugarcon la intención de cuidar o asegurar la victoria, por el contrario,dio la sensaciónque salió a darle la posibilidad de reaccionar a Chacarita, y Chacaritavaya si reaccionó. A los 30, Grabinskidescontó el marcador y encendió la primera alarma, y tras el 3-1 de Gustavo Bou, un cabezazo de Parra puso el 3-2con el que advirtió que el final del partido sería para el infarto.

Y así fue, porque para esa altura el conjunto millonario no encontró la forma de contrarrestar tanta presión del funebrero. En ataque ya no podía salvarlo nila gran actuación de Rojas, y en defensa hacíaagua por todos los flancos. De esa manera, Chacarita tuvo dos jugadas más ycon la última maduró el infartode todo Núñez, pero Pompei cobró una dudosa infracción y anuló el gol que hubiera significado el empate. Así, con lo justo e implorándole a todos los santos, River consiguió su primera victoria del campeonato. Una victoria que suma en la tabla y en lo anímico, pero queal mismo tiemposacó a relucir lo mucho que le cuesta a La Banda.

Foto: Fotobaires.