En la vuelta a las prácticas después del triunfo contra Huracán, los jugadores se dividieron entre los que jugaron y los que no tuvieron minutos. Además, se pudo ver a Carlos Arano haciendo movimientos livianos con pelota.
Faltan cinco días para un partido crucial. Es cierto, matemáticamente no define nada, pero todos sabemos que en el fútbol, encuentros como el que se viene pueden servir como envión para lo que resta.
Con esa idea en la cabeza, Matías Almeyda les dio descanso ayer a los jugadores y hoy comenzaron la preparación en el predio de Ezeiza para recibir a los cordobeses en un Monumental que va a explotar el próximo sábado.
De entrada, los jugadores que fueron titulares contra Huracán hicieron tareas regenerativas, como cada primer entrenamiento post-partido. Carlos Sánchez no formó parte de la práctica por cuestiones personales.
Los futbolistas que jugaron menos de un tiempo (Trezeguet, el Maestrico y Aguirre) y los que no ingresaron hicieron fútbol en espacios reducidos después de la entrada en calor.
Este comienzo de semana también tuvo la vuelta al trabajo con pelota de Carlos Arano. Si bien hizo ejercicios diferenciados y de manera liviana, el lateral volvió a ponerse botines después de su lesión ante Quilmes y su rehabilitación con el kinesiólogo del plantel.