El Burrito se ausentó sin aviso a la primera práctica de River tras la salida de Astrada, quien habría generado malestar entre los dirigentes por otorgarle amnistía al jujeño. Entonces, con El Negro afuera y la dirigencia decidida a no renovar su contrato, el último ídolo del club volvió a jugar una carta que lo aleja aún más de Núñez a partir de junio. En ese sentido, Passarella explicó: “Saben de mi preferencia por Ariel, pero para renovarle necesito el respaldo de la Comisión Directiva”.

River no da respiro y Ariel Ortega tampoco. A las malos resultados, el despido de Leonardo Astrada y la llegada de Ángel Cappa, el Burrito le sumó un nuevo capítulo (sí, otro más) a su inverosímil continuidad en el club millonario. El ídolo no se presentó al entrenamiento de esta mañana en el predio de Ezeiza, donde Juan José López lo esperaba para dar inicio a su primera práctica al mando del conjunto riverplatense, junto a Ubaldo Fillol y Héctor Pitarch.

Según advirtieron desde el Monumental, y a diferencia de lo que ocurrió con Paulo Ferrari, quien también faltó, la ausencia del jujeño fue sin aviso. Aunque desde la institución millonaria indicaron que cerca de mediodía el Burrito se contactó con Luis Seveso para explicarle que se encontraba enfermo y que el médico del plantel quedó en visitarlo en su casa durante las próximas horas. Como sea, a los directivos esta situación ya parece preocuparles poco y nada, porque consideran que la actitud y los desplantes de Ortega no tienen retorno. Es por eso que tienen decidido no le renovarle el contrato a partir de junio, pese a que hace algunos días el propio jugador declaró que le gustaría prolongar su vínculo con La Banda por un año más, para así retirarse en su casa.

En ese sentido, en conferencia de prensa, Passarella declaró: “Cuando termine el contrato de Ortega, nos sentaremos a hablar y veremos si podemos renovarle o no. Ustedes saben cuáles son mis preferencias y afectos hacia Ortega, y mi idea sería que termine su carrera en River y después siga trabajando en el club, pero todo concensuado con la Comisión Directiva. En la Comisión tengo que encontrar apoyo, respaldo y mayoría, y eso es lo que estoy tratando de hacer como presidente, cosa que en la anterior gestión no se hizo nunca”.

Y sobre los faltazos y la titularidad del Burrito, el Káiser advirtió que será el técnico quien decida qué hacer. “Es un tema del entrenador, que tiene que resolver el entrenador. Es un tema en el que no me quiero meter porque es una decisión que tiene que tomar el entrenador. Para eso le pagamos y le damos nuestra confianza”, sentenció el presidente.