El Burrito volvió a pegarle a los dirigentes y sostuvo que no vuelve al club porque no lo quieren. “Si Aguilar e Israel hubieran querido que esté ahí, ya estaría”, tiró. Pero no se desespera y desafía: “A partir de junio, yo vuelvo a River”.
En medio de una jornada confusa, en la que corrió la versión que su faltazo al amistoso del miércoles entre Independiente Rivadavia y Gimnasia correspondía a un nuevo bajón en su recuperación contra el alcohol, Ariel Ortega salió con los tapones de punta. “No jugué porque venía con una contractura y con el técnico decidimos no arriesgar al pedo. Jugué el partido anterior y terminé muy cansado… Los temas periodísticos yo no los manejo, muchas cosas que se dicen no son verdad”, explicó, como para precalentar.
Y cuando su nivel de calentura llegó al tope máximo, Ortega apuntó contra los dirigentes de River. “Mi regreso no lo puedo manejar, es un tema dirigencial. Es una cuestión de querer o no querer, si hubieran estado interesados en mí, me hubieran contratado otra vez. Porque si River hoy quiere contratar a Kaká, lo contrata”, disparó el Burrito, por La Red.
¿Acaso la reacción del ídolo fue en contrapartida a esa versión, que -ante una eventual derrota frente a Boca el sábado- minimizaría el pedido por Ortega de parte de los hinchas millonarios? Vaya uno a saber, pero al menos el jujeño irradiaba bronca y así lo dejó demostrado al crucificar a los máximos responsables de la institución riverplatense. “Si Aguilar e Israel hubieran querido que esté en River, ya estaría ahí. Pero conmigo se hizo un movimiento de prensa y nada más”, los defenestró.
Aunque cuando las pulsaciones del Burrito volvieron a la normalidad, el jujeño explicó no tenerle rencor a nadie. Pero eso sí, aseguró que de Núñez no lo van a poder alejar más de seis. “En Mendoza estoy contento, muy cómodo y me hacen sentir bien, pero a partir de junio vuelvo a River. Tengo que volver, quiero volver, porque me voy a retirar en River y quiero jugar mucho tiempo más ahí”, advirtió, como para quien lo quiera oír.
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