El mediocapista, que hoy vuelve a la titularidad, aseguró que le sirvió como aprendizaje salir del equipo, porque no venía jugando bien. Además, indicó que todos le dan consejos, aunque al que más escucha es a Alejandro Domínguez.
Es el único que jugó absolutamente todos los partidos. Sí, Lucas Ocampos disputó más partidos que Cavenaghi o el Chori Domínguez, ya que estuvo presente en las 33 presentaciones de River por el campeonato. Sin embargo, perdió el puesto con César González, aunque no se resignó y lo tomó como algo positivo.
“Esta experiencia de haber sido suplente tengo que tomarla como una más en mi carrera”, admitió el volante, que prefirió tomarlo como un aprendizaje. “La verdad es que me tranquilizó y me sirvió para aprender, porque de los errores también se aprende”, le indicó a Olé.
El mediocampista no anduvo con vueltas y explicó los motivos de su salida. “No estaba jugando bien, venía muy acelerado y, entonces, no tenía pausa ni claridad”, opinó, aunque aclaró que ya lo dejó atrás. “Lo superé y ahora ya se lo que es ser suplente. Desde afuera se sufre más que de adentro”, reveló.
Al ser uno de los más jóvenes del plantel, Ocampos recibe muchos consejos, pero él tiene a su preferido. “El Chori me habla desde el primer día y sus palabras son las que más escucho, aunque también se me acerca el resto de los compañeros”, aseguró.
También se refirió a la ansiedad que genera que el final del torneo esté tan cerca, y pidió no subestimar a nadie. “No queremos apurarnos, porque primero hay que jugar con Brown de Madryn, en el Monumental, y seguramente será muy difícil. Todos los rivales se juegan la vida contra nosotros”, cerró.