El paraguayo Miguel Angel Paniagua tuvo un desempeño bastante pobre en su debut con la camiseta de River. Con un despliegue limitado y mucha lentitud, el jugador proveniente de Guaraní quedó en deuda, a pesar de que el nivel del equipo en general fue muy malo como parasentenciar un veredicto.
Es cierto que llegar a River y ser titular con pocos entrenamientos encima siempre supone una dificultad, sobre todo cuando el fútbol argentino se encuentra en un momento donde todos los equipos hacen hincapié en la parte física y en que el equipo de Núñez está lejos de mostrar lo que debería reflejar su riquísima historia. De todas formas, el estreno de Paniagua dejó algunos síntomas preocupantes.
De acuerdo a su actuación en los primeros minutos, en los que se mostró prolijo para distribuir (13 pases bien, 4 mal) y con personalidad para pedirla, dio la sensación que Paniagua se iba a adaptar fácilmente. Pero el problema comenzó cuando Banfield empezó a tocar la pelota a través de Walter Erviti, Sebastián Fernándezy compañía.
Ahí, el volante central de River no pudo quitarle la pelota a un rival y solamente la recuperó mediante algunos rebotes que capturó, aunque sin la presión de Banfield, porque en las divididas tampoco tuvo la suficiente fuerza o intuición para imponerse. Además, fue amonestado en la primera falta que cometió (a los 25 del primer tiempo) y jugó condicionado el resto de la tarde. En síntesis, la presentación de Paniagua estuvo lejos de ser auspiciosa, aunque el tiempo servirá para evaluarlo con mayor precisión.
Imagen: La Página Millonaria.