El uruguayo entiende las críticas, pero avisa que su juego es otro y hasta acepta jugar en Reserva con tal de demostrar que puede usar esta camiseta. Además, pese a que no tiene continuidad en el Clausura ni fue convocado para viajar a Lima, avisa: “Jamás pensé en irme de River”.

Más frontal que nunca en estos ocho meses que lleva en Buenos Aires, Robert Flores acepta las críticas de la gente, que lo señala por aparentar cierta indiferencia cuando le toca jugar, pero avisa que su estilo de juego difiere del temperamento que alguna vez expuso Eduardo Tuzzio y promete dejar todo para demostrar que puede jugar en River.

“A veces desde afuera se ve que no me meto en el partido y queda un poco mal, pero bueno, es la manera de jugar de uno y cuando los resultados no ayudan quedo más a la vista de todos, porque no soy de ir a trabar con la cabeza”, se defiende Flores, durante una entrevista por La Red. Sin embargo, el uruguayo no pierde la calma ni siquiera cuando no juega, sobre todo porque entiende haber atravesado el momento más duro, el de la adaptación.

“Ahora estoy bien porque es otra etapa, ya viví la peor etapa que podía tener en River. Uno aprende de lo que vivió para crecer de la cabeza y ahora se empezó bien el año, espero que sigamos así por más que no juegue yo”, sostiene el volante, que en el semestre pasado tuvo un flojo nivel futbolístico signado por problemas familiares y la dificultad que le representó llegar a Buenos Aires para vivir solo.

“Lo que me hizo salir de ese momento y seguir para adelante fue la ayuda de mis compañeros, de mi familia, que hago lo que me gusta y que para esto luche desde que empecé a jugar”, explica. Pero claro que su deseo es poder triunfar en Núñez (“Ojalá logre la mitad de las cosas que logró el Enzo”, repite hasta el cansancio) y la prueba de ello está en su interés por quedarse a pelearla: “En ningún momento pensé en irme de River. Si no me toca jugar en Primera, espero jugar en Reserva para poder mostrarme”, pide Flores.

Foto: La Página Millonaria.