El lateral derecho chocó su cabeza con la de Aureliano Torres y fue vendado inmediatamente. Además, el doctor Luis Seveso le aplicó dos puntos de sutura para cerrarle la herida.
River se quedó con las tres unidades, pero no fue el único que sumó. Es que Paulo Ferrari también obtuvo dos puntos, aunque para que se le cerrara el golpe que sufrió. A los 26 minutos del primer tiempo, el defensor millonario saltó a cabecear junto con Aureliano Torres y ambos impactaron sus cabezas al lado de la línea de fondo, tras un centro de Matías Abelairas, en pleno ataque local.
Rafael Furchi detuvo el partido enseguida para que los dos futbolistas fueran atendidos por los médicos de sus respectivos equipos, quienes decidieron vendarlos para que continuaran sin problemas. En el segundo tiempo, el Loncho salió a jugar sin el apósito y no tuvo inconvenientes, mientras que el lateral izquierdo de San Lorenzo lo siguió utilizando por precaución. Después de la victoria, Ferrari fue uno de los últimos en subir a la concentración porque le tocó ir al antidoping junto con Facundo Affranchino.
Sin descanso
El plantel quedó concentrado en las instalaciones del Monumental, debido a que hoy a la mañana, desde las 10, sentrenará en el estadio. Aquellos que jugaron anoche realizarán tareas regenerativas, mientras que los demás tendrán trabajos más complejos.
Imagen: FotoBaires / Archivo.