Más allá de que el equipo es un desastre y otro paso en falso lo dejará fuera de cualquier ilusión por pelear el campeonato, la Comisión Directiva mantiene las plateas a precios europeos.
Leer el precio de las entradas para ver a River como local frente a Gimnasia puede ser perjudicial para la salud. Parece mentira, pero el valor de las plateas va desde los 60 pesos-una cabecera- a los200 una platea lateral baja. Desde que comenzó el Apertura, las entradas para ir al Monumental cuestan lo mismo y a pesar de que el equipo perdió tres partidos de los cinco que disputó y cada vez juega peor, los dirigentes se mantienen firmes con una política de precios que desalienta a la familia a acercarse al Monumental.
Es que más allá de entender que la política del club es que quienes vayan al estadio sean en su mayoría socios que paguen la cuota social mes a mes, no se está invitando al no socio a ir al Monumental y conocerlo. A enamorarse y luego convertirse en socio. Quien no es socio y quiere asistir con su familia a una platea lo tiene que pensar diez veces.
Quizá se trate de una maniobra para evitar una protesta masiva a pocos meses de las elecciones y de que finalice la peor gestión de la historia. Lo cierto es que los precios están muy alejados del nivel que ofrece River en el campo de juego. Se trata de algo tan insólito como el hecho de repasar un archivo y encontrarse que en el Clausura 2002 los valores habían sido bastante accesibles, cuando la conducción actual recién asumía y proponía un River popular, con entradas que invitaban al hincha a acercarse.
Imagen: La Página Millonaria.