Gorosito no viajó a Lima por un problema personal y, si bien intentará viajar el jueves a última hora, es difícil que llegue a tiempo para el partido contra San Martín de Porres. En caso de que no lo logre, su ayudante de campo será quien tome las riendas del equipo.
El posible debut de Gustavo Zapata como técnico de River no será nada sencillo. Si Gorosito finalmente no llega a Perú, el Chapa deberá hacerse cargo de un grupo que viene de sufrir una tremenda goleada ante San Lorenzo y que frente al conjunto peruano, con quien el club de Núñez perdió en la Libertadores del año pasado, jugará con medio equipo de suplentes.
Así lo diagramó Pipo al concentrar a varios jugadores que no venían teniendo continuidad y al dejar en Buenos Aires a Buonanotte, Villagra, Abelairas y al no titular pero sí referente Cristian Fabbiani. Además, aparte de esas ausencias obligadas que tendrá el equipo, tampoco jugarán Ojeda, Ferrari y Augusto, pese a que sí viajaron a Lima.
Entonces, a Zapata le tocaría poner la cara en un partido clave, en el que esta especie de rotación que organizó Gorosito llega justo en un momento en el que el equipo debe demostrarse capaz de sobreponerse al 5-1 en el Bajo Flores. Incluso, el Chapa deberá afrontar en carne propia las repercusiones de dos jugadores que -sin dudas- serán protagonistas el próximo jueves: Barbosa y Archubi. El arquero porque hará su presentación con la camiseta de River en un puesto más que cuestionado y el volante porque viene acumulando varias participacionesde muy bajo nivel, a talpunto quees uno de los más criticados por la gente.