Luego de la apretada que sufrió por parte de los barras de Independiente, Ortega generó una asistencia y un gol de penal para que el club mendocino logre su primera victoria del año. Así, apacigua la bronca de los hinchas, aunque sólo por una semana.
El miércoles, con el aval de los dirigentes de Independiente Rivadavia, la barra del club mendocino apretó a Ariel Ortega y a sus compañeros del plantel por los malos resultados del equipo. “A mí no me parece mal que los hinchas pidan una reunión con los jugadores”, declaró Nicolás Becerra, directivo de La Lepra, para justificar un apriete que -según indica el sitio mdzol.com- incluyó insultos, gritos y armas de por medio.
“Vos también venís Burrito, ¿o no escuchaste? ¿Creés que estamos de joda acá, boludo?”, le gritaron al ídolo millonario, cuando éste intentó desentenderse de la reunión. “En ese momento, el que increpó al jujeño mostró un arma ante los impávidos rostros de los miembros del plantel” detalló el diario online. Aunque los reproches y reclamos no fueron sólo para Ortega, si no para todo el plantel por igual.
Sin embargo, anoche, Independiente Rivadavia logró su primera victoria del año al vencer por 3-2 a All Boys, con un gran aporte del Burrito. El ídolo de River no jugó bien, pero le dio la asistencia a De la Vega para que diera vuelta el partido y, pocos minutos después, convirtió el gol de penal que terminó por sellar el encuentro. Es que pese al posterior descuento del conjunto visitante, no hubo tiempo para más y finalmente Ortega pudo festejar una victoria que le traerá paz al menos hasta la próxima fecha.