En La Boca están como locas. Su gente no se bancó el traspié copero y mucho menos que Bianchi les diera la espalda. Entonces forzaron el despido de Ischia, le colgaron una bandera amenazante al Virrey, y amagaron con “el banderazo de la presión” hasta la casa del técnico más ganador de su historia. Por eso, un comunicado del club pide calma, pregona la paz y… ¡ruega que los hinchas vayan a la cancha! Imperdible, el cabaret está de vuelta. Bienvenido, y gracias.
La eliminación copera a manos de Defensor Sporting de Uruguay desató un verdadero vendaval en el barrio de La Ribera. Y no era para menos, si hasta el peor River de la historia le ganó ¡¡dos veces!! al modesto equipito oriental. Entonces, los hinchas de Boca no soportaron semejante papelón y salieron -azoradas- a pedir la renuncia del pelado botón, de quien lo único que supo hacer fue meter presión sobre un técnico en la cuerda floja. ¿Bianchi? No, Ischia, “el ayudante de” y que sólo llegó porque le serruchó el piso al bueno de Russo.
Así, los dirigentes xeneizes, que tienen menos espalda que una Boquita, no tuvieron más remedio que rogarle a Ischia que renunciara. Pero uno no se quería ir y los otros no lo querían echar. Hasta que Amor Ameal sacó pecho con un “Llegamos a un acuerdo”, tal como declaró el presidente que no sabe de fútbol y menos aún dónde está parado. Pero el chupa sangre del técnico prometió llevarse hasta la última moneda y gritó: “A mí me despidieron”, como para que constara en actas a la hora de la indemnización.
Mientras tanto, en las oficinas de La Bombonera se arrastraban a los pies de Bianchi para que olvide la mera formalidad de su contrato y asuma la conducción de un plantel que está dividido entre palomas y palometas. El grupo de Palermo vs. el de lavedette Riquelme. No se pueden ni ver, ni siquiera cuando entrenan. Por eso el Virrey toma distancia, porque ni la suerte de sus penales será capaz de zanjar diferencias. “Si me van a pedir que sea el DT, me voy”, advirtió el Virrey.
Y como contrapartida, los hinchas salieron a redoblar la apuesta: “Si querés a Boca, asumí ya”, lo amenazaron, bandera mediante, en un entrenamiento del equipo. Pero no contentos con eso, amagaron con amar un banderazo a la casa de quien alguna vez los rescató del cabaret de Latorre, para colmarlo de presión e insinuarle que llegó la hora de revalidar su idolatría. Cansado, Bianchi exhortó a los dirigentes a que frenen a la gente, y sus deseos fueron órdenes.
Mediante un comunicado que publicó el sitio oficial de la amargura xeneize, el club llamó a la paz y hasta convocó a sus hinchas para que el domingo vayan a la cancha. “Celebramos muchos campeonatos. Este domingo, Boca te espera. ¿Le vas a fallar?”, reza la patética convocatoria. Desde La Página Millonaria celebramos el regreso del cabaret de La Boca y los ayudamos a difundir la invitación para todas sus locas: No le falles, los parlantes te esperan.
Imagen: La Página Millonaria (amigos de Olé, es un fotomontaje)