Ni siquiera el propio Paulo Díaz en sus sueños más optimistas pensaba allá por el 20 de diciembre cuando River comenzó la pretemporada pensando en este 2026 que en dos de los primeros seis partidos oficiales del año iba a ser titular. Luego del Superclásico pasado en la Bombonera donde tuvo un encuentro terrorífico, Marcelo Gallardo con total justicia deportiva había decidido que no lo iba a tener más en cuenta de mínima hasta fin del 2025, y parecía casi imposible que continúe en el club.

Pero semana a semana en el lapso de los últimos 50 días fueron aconteciendo diversa clase de sucesos que llevaron a que el chileno se encuentre bajo un escenario inédito desde que el Muñeco es DT del club. Si bien es cierto que nunca le comunicaron que no iba a jugar más, es la primera vez que Gallardo en River acude a contar con un futbolista que estaba totalmente relegado, inclusive hasta para los partidos amistosos de pretemporada donde no sumó ningún minuto y hasta estuvo por detrás en la consideración de los marcadores centrales juveniles.

Asimismo, River estuvo muy activo en el mercado de pases buscando un zaguero y pujó con San Lorenzo hasta último momento por el colombiano Jhohan Romaña, y ése fue otro claro gran indicio que lo de Díaz de movida no iba a tener ningún tipo de futuro con la camiseta de River. Pero el fracaso de esas negociaciones sumado a que no hubo ninguna propuesta formal por el chileno que satisfaga a todas las partes promovieron a que el destino de Díaz cambie drásticamente de la noche a la mañana.

Paulo Díaz completó los 90 minutos ante Ciudad Bolivar.

Y el último de los factores a tener en cuenta en este abanico de situaciones se desprende de las palabras públicas tanto del chileno como de Gallardo en los micrófonos en las últimas semans. El DT destacando muchísimo el profesionalismo del futbolista desde el día uno de la pretemporada pese a que no estaba siendo considerado y a que luego le comunicó que tenía un lugar para quedarse si así se presentaban las posibilidades, pero que iba a ser corriendo bien de atrás. Y por su parte el jugador se mostró muy a gusto y agradecido no solo por la posibilidad de jugar sino además por la frontalidad del entrenador, y por lo menos en lo que fueron los partidos en Rosario ante Central y en San Luis ante Bolívar se lo notó con ganas de tratar de revertir su imagen.

El hincha se hartó de Paulo Díaz

Una estampa que desde el punto de vista de los hinchas hoy por hoy se encuentra muy deteriorada en la gran mayoría de opiniones de la gente. El grueso del público todavía no tiene la confianza ganada respecto a la continuidad del chileno y no ha visto con buenos ojos la decisión de Gallardo de seguir contando con él. Y si bien en el fútbol cualquier mala situación puede ser reversible, la apuesta del DT ha sido sumamente riesgosa desde este aspecto y los partidos aprobados deberán seguir apareciendo en cada una de las chances que pueda tener, casi sin margen de error por lo menos en estos primeros tiempos.

Desde las condiciones técnicas es imposible no reconocer las virtudes del chileno como defensor, pero el fútbol engloba otro tipo de cuestiones en las que Díaz ha fallado con creces y en muchas oportunidades. Sus excesos de confianza más de una vez le han jugado pésimas pasadas, y rendimientos muy oscuros en partidos determinantes como ocurrió en el útlimo Superclásico y en instancias decisivas de copas o de torneos a lo largo de los años colmaron la paciencia de muchos hinchas de manera justificada.

Lo cierto es que Díaz, con un buen partido ante Rosario Central hace algunas semanas en una cancha bien difícil y con una actuación correcta en Copa Argentina pese a algún error evitable, escaló varias posiciones dentro de cara a su consideración. Hoy por hoy de mínima es el primero de los recambios en el puesto cuando parecía que iba a ser la cuarta variante detrás de Juan Carlos Portillo (ahora lesionado), Ulises Giménez y Facundo González. E incluso por los rendimientos irregulares de Martínez Quarta y de Rivero en los últimos partidos, no sería una sorpresa que siga siendo titular en lo que viene en el equipo ideal del Muñeco.

¿Cambia de nuevo la situación?

Y esta situación del chileno puede graficar casi que a la perfección este momento futbolístico casi desesperante de River y también el de Gallardo. Porque por diferentes circunstancias el DT para tratar de acomodar el barco eligió como “salvador” a un futbolista que por rendimientos ya lo había hundido en el pasado inmediato, y caer en estas cuestiones es entrar en una rueda muy peligrosa, y en el fondo habla de una derrota conceptual por sí misma que pinta de pies a cabeza mucha de la confusión que hoy se percibe dentro de la cancha.

¿Saldrá bien esta apuesta con él sabiendo que en esta ocasión hubo un tirón de orejas que pudo haberle servido como lección? ¿O nuevamente a la corta o a la larga volverán las irregularidades profundas dentro de la cancha que lo llevaron a no ser tenido más en cuenta el año pasado y se le cargará en la columna de errores al Muñeco? Solo el tiempo podrá responder estas cuestiones.