Y una noche volvimos a disfrutar. A sentirnos conformes y contentos tras una actuación de River. Por fín. Miren que en el último tiempo tuvimos que pasar por varias de esas noches en las que nos íbamos a dormir preocupados, decepcionados y hasta muy enojados. Necesitábamos volver a vivir una jornada como la de ayer que nos permita recuperar, aunque sea tímidamente, esa sonrisa que andaba perdida. Son las cosas que tiene este deporte. Solamente el fútbol tiene el poder de cambiarnos el ánimo en apenas 90 minutos. Este deporte que en el ultimo año y medio nos llenó de cachetazos y nos maltrató, ahora parece que en el 2026 pretende tratarnos un poco mejor. Al menos anoche nos hizo un guiño en el Monumental y también en La Plata.

River cumplió con creces ante Gimnasia

Me gustó River. Me convenció. Me dejó una sensación de satisfacción grande y considero que le pasó lo mismo a la multitud que se hizo presente en el Monumental y a los miles y miles que lo siguieron por televisión. Entiendo que rápidamente van a aparecer muchos sentenciadores a decir que sólo es un partido y nada mas. Que esto no tapa todo lo anterior. Que hace falta mucho más que lo mostrado ante Gimnasia. Que nos favoreció que el rival juegue con 10 hombres desde muy temprano. Que siguen existiendo falencias…y es verdad. Todo eso es cierto, pero también les pido que nos permitamos disfrutar de esta linda victoria. Que la analicemos juntos y valoremos las muchas cosas buenas que nos deja. Aca nadie regala elogios ni se envalentona rápidamente. No se trata de inflar o sobredimensionar la imagen de River. Solo es intentar ser justos con la evaluación de lo que el equipo de Marcelo Gallardo generó y realizó anoche ante el Lobo platense.

El nuevo River

El título de esta columna menciona al “nuevo River” y quizás no muchos tengan claro a que me refiero. Voy a fundamentarlo. El “nuevo River” es el equipo que ayer corrió, metió, presionó y jugó. Es el que pone su línea defensiva en mitad de cancha para achicar espacios, hacer corto al equipo y meter al rival contra su arco. Es el que defiende las pelotas paradas fuera de su area para no sufir el juego aereo que tantos problemas nos causó. Es el que tiene en Anibal Moreno al faro que los guía. El que muestra a un Fausto Vera trascendental en su rol de rueda de auxilio. El que nos entrega a un Juan Fernando Quintero en un nivel alto y agregando el gol a todo su enorme repertorio futbolístico. El “nuevo River” es aquel que tiene al “viejo” Gonzalo Montiel. Ese lateral que va al frente, rompe en ataque y en su descomunal despliegue muestra todas sus ganas. Tambien es aquel que encuentra a un Lucas Martinez Quarta en una versión mejorada. Se impone en sus duelos individuales, conduce y empuja al equipo desde el fondo. El “nuevo River” es distinto al otro desde su actitud. Antes ni siquiera jugando en el Monumental se agrandaba. Anoche en cambio salió decidido a tomar del cuello a su rival y maltratarlo. Se sintió poderoso con el aliento y respaldo de su gente. El “nuevo River” es el que ademas refrescó su cara con la presencia de Santiago Beltran, Tomás Galván y los ingresos de Ian Subiabre y Santiago Lencina. El “nuevo River” se puso en marcha y eso es lo importante.

Juanfer fue la figura ante Gimnasia al anotar el doblete de la victoria.

Esta claro que todo esto que contamos y describimos no puede durar solamente un partido. Que si hablamos de un River renovado lo hacemos pensando e ilusionándonos con el futuro. Nada de todo lo bueno realizado con Gimnasia servirá si el domingo en Rosario ante Central volvemos a ser un equipo apático, sin despliegue ni juego. Es una prueba de fuego la que vamos a tener cuando enfrentemos a la banda de Angel Di María y por supuesto que debemos salir bien parados. Minimamrnte repetir el aprobado de la primera fecha ante Barracas para poder mantener la dinámica positiva en este comienzo de Campeonato que le permita al DT seguir construyendo de a poco el equipo confiable que todos queremos y deseamos ver.

A revalidarlo en Rosario con más peso ofensivo

Para ese aprobado rosarino que ansiamos deberá mantener lo bueno que mostró hasta aqui y agregarle una cuota mas de peso ofensivo. Ante Gimnasia mejoró Facundo Colidio y no desentonó Sebastian Driussi. Sin embargo aún siguen sin ser esos delanteros que huelan gol y vayan atras de él. Los dos cumplen con los movimientos que solicita el funcionamiento colectivo, pero pierden fuerza en el lugar donde deben destacarse que es adentro del area. Colidio arranca de atras y con su aceleración desparrama rivales. Driussi con su juego de espaldas pivotea bien para la llegada de sus compañeros. Eso lo vemos. El tema es que no lastiman ni convierten. Podemos sumarlo e incluirlo a Maxi Salas en esta misma historia. Permanecen los problemas de definición y con ellos la ausencia de los goles. Es fundamental que anoten. Que aporten al equipo su cuota goleadora. Si River quiere triunfar en Rosario, y en los torneos que juegue, deberá recuperar su contundencia y poder de fuego en el arco rival.

No nos adelantemos ni vivamos anticipadamente los momentos. Hoy es tiempo de celebrar y disfrutar el 2 a 0 frente al Tripero, que venía de ganarle muy bien a Racig y habia tenido un rendimiento interesante en el cierre del torneo anterior. Si repasamos veremos que se consiguieron los 6 puntos en juego. Se mantuvo la valla invicta los 2 partidos. Se vio una cara mejorada del equipo en el arranque del torneo. Los refuerzos estan rindiendo (que picardia la expulsión de Viña). Los pibes dan la cara. Aún tenemos sin utilizar a jugadores de selección como Franco Armani y Marcos Acuña, quienes siempre aportan lo suyo. Se sumará al plantel la joya del fútbol ecuatoriano Kendry Páez, quien llega del Chelsea como refuerzo destacado. Se anunció una obra en el Monumental que será imponente e histórica. El hincha se fue aplaudiendo. Todos aspectos positivos a los que prestarle atención. Por ahora en este inicio de temporada las cosas marchan bien. Es real que el recorrido es largo y recién comienza, pero quien nos va a impedir a ustedes y a mi, ir entusiasmandonos de a poco y creer que el 2026 nos pueda regalar ese “nuevo River” que tanto deseamos.