Por estas horas en Nuñez están todas las alarmas encendidas. A poco más de una semana para el primer superclásico del año ante Boca, Miguel Ángel Borja asustó a todos en Tucumán al pedir el cambio en el segundo tiempo frente a Atlético por una molestia muscular. Tras los estudios pertinentes, se confirmó que el Colibrí tiene una pequeña lesión.

Este jueves por la tarde, el colombiano se realizó los chequeos médicos en el Centro Rossi de Abasto y allí se pudo saber que tiene una pequeña lesión muscular en su aductor izquierdo. Está descartado para el partido ante Banfield del domingo y es una incógnita total su presencia en el duelo ante el clásico rival en el Monumental.

¿De qué depende la presencia de Borja contra Boca?

Según cuentan desde River, la evolución del Colibrí será día a día y no le ponen plazos. La posibilidad de que juegue ante el Xeneize estará marcada por cómo se sienta día a día, más allá de cualquier diagnóstico médico que se pueda realizar. Al ser una lesión pequeña y no un desgarro, la esperanza está viva.

El cuerpo técnico lo va a esperar hasta el último día y recién la semana que viene habrá más precisiones sobre si podrá estar o no ante Boca. Por lo pronto (e imaginando un escenario pesimista), Demichelis recupera a una pieza importante en ataque para un hipotético reemplazo del Colibrí: Pablo Solari, quien ya se reincorporó tras su participación en el Preolímpico Sub 23.

En cuanto a delanteros de área, el DT solo tiene dos opciones que pueden ocupar el lugar del ex Palmeiras: Facundo Colidio, quien jugó toda su vida de mediapunta pero hipotéticamente puede hacerlo como nueve, y Agustín Ruberto, el encargado de reemplazar el miércoles por la noche a Borja en el Monumental José Fierro.