Noche negativa de River en Tucumán por varios factores. El triunfo que no pudo ser, el capricho irresponsable de Esequiel Barco, la lesión inoportuna de Miguel Borja y la sensación de que en una etapa de crecimiento y tranquilidad el equipo se genera los problemas solo y en el momento más inesperado.

La desobediencia

No es que lo de ayer haya sido tan grave. De hecho pasó mil veces en el fútbol. Historias de jugadores desobedeciendo al entrenador hay un montón. Aquí en River y en todos los clubes del mundo. El tema es el contexto en el que sucede.

Se venía de un segundo semestre del 2023 envuelto en rumores de conflictos internos que este buen arranque del 2024 parecía dejar atrás y archivar definitivamente. Se empezaba a respirar otro clima. Las victorias, los buenos rendimientos le daban a este presente el aire necesario para trabajar en paz y empezar a construir el nuevo equipo que estuviese a la altura de los objetivos deportivos planteados para este año. Ahora, tras lo sucedido, parece haberse retrocedido un par de casilleros en ese aspecto. Y lo peor de todo es que es por pura y exclusiva responsabilidad de River.

A River lo estaban esperando

Repito y ratifico lo expresado más arriba. No es grave el episodio del penal. Sería la columna más extensa de la historia del periodismo si nos ponemos a recordar “teléfonos descompuestos” entre jugadores y técnicos. El problema es la mandíbula floja que tiene River mediáticamente en el último tiempo. Se sabe que lo están esperando desde hace un rato largo. Que potenciaron a más no poder aquel episodio del off y aún hoy siguen buscando mantenerlo vigente.

Ahí están siempre agazapados los que disfrutan de generar caos y magnificar líos. Porque a muchos todavía les duele el periodo exitoso de los años recientes. Verlo a River tan ganador fue un verdadero calvario para quienes desean tenerlo de rodillas. Por eso es que este tema se convertirá en cadena nacional, se armarán historias, peleas y se anunciarán conflictos. TODO CULPA DE RIVER.

El mal gesto de Borja

Como aquella vez se disparó un tiro en los pies con la charla de Martín Demichelis con los periodistas, ahora les dejó la mesa servida a los que quieren ese plato de comida. Todo arranco mal pisado ya con Borja. El colombiano quiere patear el penal y Barco no lo deja. Entonces delante de 15 cámaras revolea una pelota y pone mala cara para que todos noten que está enojado. No hay manera de justificar eso. Por mas que el 9 hoy sea el sinónimo de gol en este equipo y que tiene el arco abierto no puede tener esa reacción. Transmite malas energías y contagia nerviosismo.

La grave equivocación de Barco

Rápidos de reflejos, Nacho Fernández y Enzo Díaz se acercaron y lograron calmarlo. Que Barco se tenga fe para patear un penal es elogiable. Que agarre la pelota y se haga cargo está bárbaro. Es de los mejores ejecutantes que tiene el plantel. Que se encapriche y se ponga por encima de River es una grave equivocación. No se cuestiona el errarlo, hasta los mejores fallaron. Lo que molesta es la actitud de no pensar en el equipo y enfocarse solo en su necesidad. Desobedecer a un entrenador que estaba siendo claro con su orden. Eso es lo que está mal.

Su egoísmo potenció aún más el desenlace y expuso al técnico, quien respaldó su primera ejecución, pero que consideraba que lo mejor era que el segundo lo pateara Borja. Le genera un problema innecesario y evitable. Todos durante el entretiempo nos pusimos a pensar e imaginar lo que iba a pasar. “Si lo saca se armó quilombo en el vestuario”, “Si no lo saca no tiene personalidad y los jugadores le manejan todo”.Hiciera lo que hiciera, Demichelis quedaba señalado.

Los mejores siempre adentro y jugando

¿Hay algún manual sobre cómo actuar en esta situación? No. Pienso que nunca una sanción disciplinaria debe afectar lo futbolístico. Creo que sacar a tu mejor jugador o al más desequilibrante hace que disminuyan las chances de ganar el partido. Los mejores siempre adentro y jugando. Cuando el Burrito Ortega no quiso salir aquella vez con Racing lo desautorizó a Ramón Díaz y no estuvo bien, pero Ariel siguió en cancha y convirtió un golazo que hizo reír al propio Pelado, quien se reía mientras en paralelo lanzaba un insulto al aire.

Por supuesto que no estoy cometiendo el brutal error de comparar a Barco con Ortega. Tengo muy claro las diferentes jerarquías y jamás haría algo semejante. Solo digo que privarse de una carta ofensiva importante cuando necesitás ganar nunca parece ser el remedio más aconsejable. Pero entiendo que también está la otra cara de la situación: demostrar autoridad para que nadie se confunda ni subestime. Ese es el camino que eligió el DT y está correcto.

El mensaje que bajó Demichelis al sacar a Barco

El mensaje fue claro: desde ahora nadie desautoriza a Demichelis y todos deberán obedecer las indicaciones del entrenador. Hasta es válido y coherente el momento en que decidió el reemplazo. Sacarlo inmediatamente era apagar un incendio con un bidón de nafta. Esperar a que termine el primer tiempo enfriaba las cosas y permitía manejar el tema en la intimidad de un vestuario de puertas cerradas.

La historia debe y tiene que terminar ahí. Barco deberá aprender la lección, pedir disculpas y seguir siendo titular. Estirar el tema no tiene mucho sentido. No suma y los protagonistas deberán entenderlo.

Por si fuera poco todo ese episodio, lo peor aún no había sucedido en la noche tucumana. Porque lo peor sin dudas fue la lesión de Borja. Esto pasó a los 10 minutos del segundo tiempo. El Colibri sintió un pinchazo y pidió el cambio. La cabeza de todos inmediatamente se trasladó al 25 de febrero. ¿Llega al Superclásico? Parece difícil.

Al partido con Atlético todavía le quedaban 35 minutos y había que intentar ganarlo sin Barco, afuera por indisciplina, y sin Borja, afuera por lesión. Encima minutos después también saldría Facundo Colidio para que ingrese Agustín Palavecino en un cambio difícil de comprender teniendo en cuenta la falta de delanteros en cancha y la necesidad que había de convertir un gol. Así y todo River estuvo más cerca de ganarlo que de perderlo y si miramos la tabla de posiciones el empate, en una cancha siempre complicada, no termina siendo un mal resultado.

Un uno por uno de aprobados con los justo

Cuesta destacar valores individuales en este partido. Armani está en un buen momento y mantiene el cero con frecuencia. Boselli en su primer partido como zaguero no pudo estar a la altura de esa patria twitera tan sabia que pide a gritos la presencia del uruguayo como titular. Obvio que es un joven con enormes condiciones y que la va a romper toda con esta camiseta pero también hay que entender que si no lo ponen y se opta por otro jugador, algún motivo debe tener el técnico que lo observa todos los días.

Otro que no está bien es Funes Mori. Había jugado una final frente a Central para entusiasmarse. pero después de Excursionistas y Tucumán se entiende su ausencia entre los titulares. Ojalá recupere su nivel. Es necesario que vuelva a ser el caudillo del 2015. Les costó a los volantes recuperar. Ni Fonseca ni Aliendro se hicieron fuerte en el rubro recuperación de pelotas y eso se notó en varios pasajes del partido. Nacho Fernandez no se destacó, pero sigue siendo positiva la imagen que muestra en este arranque de temporada. Los pibes entran y cumplen. Mastantuono siempre bien aunque a veces parezca dar ventajas en el roce físico y Ruberto entra con muchas ganas de gol.

Un campeonato que no da tregua

Se terminó otra fecha más de este desorganizado campeonato que en apenas dos semanas ya lleva cinco fechas disputadas. No hay tiempo de trabajo en la semana, los equipos juegan, descansan, juegan y descansan. No hay espacios para ensayos ni entrenamientos profundos. Ni siquiera para recuperar lesionados. Por eso a veces es necesaria la rotación. Porque se juega muy seguido y una lesión muscular te puede hacer perder varias fechas de un torneo que está pasando muy rápido.

Dentro de apenas unos días no solo llegará la explosiva fecha de clásicos sino que también se cumplirá el 50% del calendario de esta Copa de la Liga. En apenas un mes muchos equipos ya habrán hipotecado su semestre. Discusión para otro momento. Debate que tendrán que dar con seriedad alguna vez los directivos de los clubes para saber qué fútbol argentino quieren.

Lo que River debe aprender

Mientras tanto hay que seguir jugando y ganando. Generar soluciones y no problemas. Alejarse de ellos especialmente si son evitables. Otra no queda y menos en River, donde todo se magnífica tanto.