Leonardo Astrada tiene una gran historia en River con mucha identificación por los colores, y a pesar de no haber contado con una buena segunda etapa exitosa como DT, el hincha lo recuerda con afecto. Pero ese afecto es mutuo y en diálogo con Nicolás Distasio para La Página Millonaria, el Negro habló sobre el presente del equipo, su visión sobre Martin Demichelis y hasta los referentes que ya no están como son Nicolás De La Cruz y Enzo Pérez.

En una sincera comparación sobre si River extrañaría a uno u otro apellido, Astrada fue claro al señalar de que el uruguayo es quien más falta hace. Al respecto argumentó: “Fueron dos jugadores que fueron muy desequilibrantes en el mediocampo de River. Enzo por su personalidad, equilibrio y jerarquía a la distribución y a lo que representaba. Y De La Cruz un diferente total, porque te daba cambio de ritmo, te hacía jugar en diferentes posiciones, un volante que tenía mucho gol. Hoy no hay en el fútbol argentino un jugador como De la Cruz”.

¿Qué dijo Leo Astrada sobre Enzo Pérez?

Si hay alguien que conoce la posición de cinco y encima jugar allí con la camiseta de River, es el Negro Astrada. El ex mediocampista del Millonario habló entonces de su par Enzo Pérez, que se fue de River para sumarse a Estudiantes. “Es un jugador muy importante, un jugador que en primer lugar creo que fue de esos jugadores que vino a River por ser hincha. Es un excelente jugador de fútbol que le tocó pasar momentos, porque tuvo momentos buenos y momentos malos dentro de la institución, pero fue un referente”.

En otro sentido, también habló de su no renovación con la institución y posterior alejamiento tras vencerse el contrato, tras algunas rispidices también con Martín Demichelis: “Fue un referente y era un jugador representativo para la gente, para mismo el grupo en sí. Esa clase de jugadores siempre se terminan de sentir y hay que saber renovarlos, pero no es fácil, no es fácil”.

Por último, recordó las épocas en que le tocó dirigirlo: “Yo lo tuve en Estudiantes, es un excelente jugador, pero creció y es totalmente diferente al que me tocó tener a mí. En aquel momento recién arrancaba y estaba buscando su lugar. Es más, jugaba de carrilero por izquierda, de carrilero por derecha. Conmigo se ofendía porque lo sacaba, veía que tenía un desgaste durante los 90 minutos que no aguantaba y te lo reprochaba”