El mediocampista volvió a demostrar que no le pesa ni La Banda ni los Superclásicos y fue el mejor jugador de River en Mendoza. La gente lo premió con aplausos y ya es una fija en el equipo de Ramón para el Torneo Final.
River no tuvo grandes cambios en el plantel durante este receso, pero el mejor fue el único nuevo. Leonel Vangioni tuvo otro partido más que aprobado en Mendoza.
El Piri fue salida y proyección constante desde el primer minuto, pese a que Boca le puso una clara marca personal que no le dio ni un metro de libertad para jugar.
Sus compañeros se cansaron de tirarle pelotazos al vacío para que el rosarino se mandara una corrida de cincuenta metros y tirar un centro a la olla.
Y Vangioni lo logró en la gran mayoría de los casos. En un ida y vuelta impresionante, siguió corriendo hasta el último minuto y fue por lejos la mayor preocupación del rival en el Malvinas Argentinas.
Después, cosas del destino, se animó a patear el primer penal de la serie y Oscar Ustari tapó su remate. Claro, no hubo ni un solo hincha de River que atinara a silbar a quien fue uno de los mejores jugadores del verano.
“Erran los que patean y me tocó no hacerlo. Me dio bronca errar el penal, pero sé que jugamos bien y de cara al inicio del torneo eso es lo más importante”, aclaró después del partido.
A esta altura, Vangioni ya es una fija en el equipo de Ramón para el Torneo Final. El volante rindió por encima de lo esperado en sus primeros partidos en River y se perfila para quedarse con un puesto que hasta ahora no tenía dueño.



