River venció 1-0 a All Boys en el Monumental y logró los tres puntos que necesitaba para mantener la esperanza de pelear el torneo local. Cuando parecía que el partido moría en empate, Carbonero convirtió el gol inesperado que desató el desahogo de todo Núñez.
El equipo de Ramón Díaz llegó al Monumental con la necesidad de ganar o ganar. Y así dio la sensación que salió a jugar el partido. De entrada nomás, el Millonario generó dos jugadas claras de gol que no terminó concretando por muy poco.
A los 2 minutos, Andrada recibió una asistencia frontal y, ante el adelantamiento de Cambiasso, definió de emboquillada, apenas por encima del travesañó. Y a los 8, Mercado recuperó en el medio, subió y le tiró un centro perfecto a Teo, que la paró de pecho, enganchó y remató ante la buena respuesta del arquero rival.
Sin embargo, después River se cayó y, si bien mantuvo el control de la pelota, perdió poder ofensivo. Ya no llegó. Recién a los 40 volvió a gravitar y gracias exclusivamente a Teo: el colombiano retrocedió para recibir, se desmarcó y asistió magníficamente a Andrada, que quedó mano a mano con Cambiasso. El pibe remató, pero el arquero hizo la de Dios y se la tapó.
Mientras que en el complemento se repitió la historia: River generó tres jugadas tan peligrosas como aisladas. No fue contundente por más de cinco minutos seguidos y, en definitiva, en ningún momento terminó imponiendo su superioridad. Esa que no fue abismal, es cierto, pero sí lo suficiente como para que All Boys apenas generara dos jugadas en todo el encuentro.
Pero a los 36, cuando parecía que River no podría quebrar a All Boys, llegó el gol de la victoria. De un córner, Maidana peinó la pelota al corazón del área chica y Carbonero, en dos tiempos y tras recibir en soledad, desató el desahogo de todo el Monumental. Es que así, más allá de las formas, La Banda volvió a ganar y se mantiene con vida en el torneo.
+ Posiciones: así quedó la tabla de posiciones con la victoria de River.



