El volante de River, clave sobre todo en la primera etapa, reconoció que la seguidilla de partidos le jugó una mala pasada al equipo, pero remarcó que los cambios fueron claves para mantener la ventaja y liquidar el encuentro.
Ariel Rojas confirmó su gran presente con otra actuación en la que fue fundamental para el funcionamiento de River. La pelota pasó casi siempre por los pies del mediocampista, que además asistió de manera magistral a Leonel Vangioni en el primer gol.
Apenas finalizó el partido, Rojas explicó que la seguidilla de partidos atentó contra la presión constante del campeón, que no pudo sostener en el complemento lo hecho en la primera etapa.
“Los primeros 10 o 15 minutos del segundo tiempo nos pasó factura el cansancio, pero con los cambios nos acomodamos”, analizó.
Además, explicó que empatar no era una opción porque no querían que se acortara la diferencia con Lanús e Independiente: “Habían ganado los perseguidores y teníamos la responsabilidad de ganar para mantener la distancia”.



