El Millonario no mereció perder, pero nuevamente pecó de ingenuo en defensa y en un tiro libre aislado, Racing se llevó la victoria en el Monumental. El equipo está perdido en el campeonato y necesita urgente cambiar su imagen.
River está hundido. El Millonario no sabe para dónde ir ni cómo revertir la situación, y esta tarde quedó demostrado una vez más. Un equipo que intenta, pero no tiene ni un gramo de identidad y cae en su propia trampa.
Después de un primer tiempo horrible, con una sola llegada de River a través de David Trezeguet, Matías Almeyda decidió mandaral frente al equipo y paró un 3-3-1-3, después de que Jonatan Maidana saliera lesionado y obligara a Carlos Sánchez a jugar de defensor, ya que de manera insólita no había defensores en el banco.
River intentó, pero sin claridad, más allá de algún centro al azar que cabeceaba un jugador de La Banda. Y, como viene pasando seguido, el rival supo aprovecharlo. Una contra dejó mano a mano a Vietto, que definió, pero Barovero le tapó el disparo.
En la jugada siguiente, Ariel Rojas cometió una falta totalmente innecesaria y a cobrar: 1 a 0 después de que Cahais cabeceara absolutamente solo en el área.
El Millonario se desesperó, como siempre, y una vez más se fue cabizbajo del Monumental. Dentro del vestuario cada uno sabrá qué tan responsable fue en un nuevo fracaso, pero la realidad es una sola: el club se hunde en la tabla y no hay tiempo para seguir haciendo pruebas. A ver si se dan cuenta de una vez por todas dónde están jugando…



