A dos minutos del final, Germán Pezzella empató el partido ante Colón. Al Millonario le faltó claridad y jamás logró imponerse en el Cementerio de los Elefantes.
River tenía que visitar a Colón, que empezó la fecha siendo el puntero del Torneo Inicial. En la previa se presentaba como un partido muy duro, y así fue.
El trámite fue parejo durante el primer tiempo, sin situaciones claras para ninguno de los dos equipos, que se repartieron la pelota durante esos 45 minutos.
Las únicas dos llegadas de River fueron con disparos de Juan Cazares desde la izquierda y de Rogelio Funes Mori por la derecha, pero ambos se fueron desviados. A Marcelo Barovero no lo inquietaron demasiado.
En el segundo tiempo se despertó el Millonario, que pudo abrir el marcador, pero desaprovechó las chances que tuvieron Ariel Rojas y Carlos Sánchez.
En el mejor momento de River, la defensa millonaria se durmió en un centro y Ruben Ramírez abrió el marcador. Baldazo de agua fría para todo River.
La Banda se volvió puro nervio y se fue diluyendo, a puro pelotazo y nada de juego por abajo. Como en las cuatro fechas anteriores, a David Trezeguet no le llegó una. Ni una.
Hasta que, por un guiño de la suerte y también por insistencia y vergüenza deportiva, Leonardo Ponzio mandó un centro frontal que bajó Germán Pezzella en el área. Siendo el único habilitado de todos los jugadores de River dentro del área, le pegó de derecha y clavó el agónico empate para el más grande.
Se salvó River, que lo pudo ganar sobre el final, pero que estuvo a dos minutos de sumar su segunda derrota en el Torneo Inicial. Queda un sabor agridulce, por haber rescatado un punto sin haber jugado nada bien. Hay mucho para mejorar.



