Lejos de hacer un gran papel, el Millonario fue mejorando con el correr de los minutos, aunque no tuvo profundidad. El empate mantiene a los de Almeyda en el segundo puesto, con los mismos puntos que Instituto.
River dejó pasar otra oportunidad. Quizás sea la mitad del vaso vacío, pero lo ciero es que si el Millonario ganaba esta tarde, quedaba como único líder a sólo tres fechas del final, y no lo hizo.
Matías Almeyda puso un esquema ofensivo, que de entrada no pudo hacer pie. Central salió con todo a presionar y en los primeros veinte fue el dominador de la pelota, mientras que la defensa millonaria se cansaba de mandar pelotazos que volvían a los pocos segundos.
River se despertó recién a los cuarenta minutos, cuando el Chori -que mostró un buen nivel- desbordó por la derecha y tiró un centro rasante que le cayó a David Trezeguet, que definió mal en la única que tuvo.
Ya sin el Maestrico, pero con Ocampos en cancha, RIver fue creciendo. Claro está que no mostró ni la mitad de lo que la jerarquía individual del equipo indica, pero se vio a los jugadores más confiados y dejando todo.
Justamente fue Ocampos quien tuvo la más clara del segundo tiempo con un tiro al ras del piso que detuvo el arquero García. Otra vez, la jugada se dio por un desborde de Alejandro Domínguez por derecha.
Los noventa minutos se consumieron y Germán Delfino marcó el final. Rosario Central 0, River 0. Por un lado, no se perdió en cancha del puntero y el Millonario sigue dependiendo de sí mismo para ascender. Por el otro lado, se perdió la enésima chance de subirse a la punta del torneo y cada vez falta menos.



