En lo que va del Torneo Inicial, Almeyda jamás pudo poner en cancha a los mismos once durante dos partidos consecutivos. Lesiones, bajos rendimientos y expulsiones hicieron que, después de quince fechas, el equipo no esté ni cerca de salir de memoria.
“Estoy encontrando el equipo”, dijo varias veces Matías Almeyda. El Pelado prueba y prueba, pero lo que no consigue es afianzar a un equipo titular.
Las pruebas están a la vista: River jamás repitió a los once de arranque durante dos partidos consecutivos.
El irregular andar del Millonario en el Torneo Inicial influye, obviamente. River puede venir de dos pésimos partidos, como ante Vélez y Racing, y meter dos goleadas, como contra Arsenal y Godoy Cruz.
Un equipo que no ilusiona, que no juega bien, que de no ser por las individualidades -Ponzio y Mora casi exclusivamente- se complicaría casi todos los partidos, hace que el Pelado tenga mucha tarea después de cada domingo.
Claro, las lesiones también juegan su parte. La increíble racha de ligamentos rotos le impidieron a Almeyda poder armar un equipo a su gusto, además de la dilatada lesión en la rótula de David Trezeguet.
Las tres expulsiones -Ramiro Funes Mori en Liniers, Leonardo Ponzio en Floresta y Cristian Ledesma en el Monumental- agregaron más dudas a la hora de juntar once titulares.
Mañana pasará de nuevo. La ausencia de Germán Pezzella, reemplazado por Leandro González Pirez, será el único cambio en un equipo que intentará, de una vez por todas, comenzar a salir de memoria.



