River cerrará su participación en el Torneo Clausura y el templo tiene que explotar. Demostremos que somos incondicionales, más allá de cualquier resultado o presente futbolístico, tal como se viene haciendo desde hace cuatro años, en los que el Millonario arrasa con las localidades y llena cualquier estadio.
Andá con tu camiseta, tu gorrito, tu bandera. Despidamos a los jugadores y brindémosles nuestro apoyo de cara a lo que viene, porque en el próximo semestre tenemos que volver a ser River, el más grande del país. Porque esto es sólo una mala racha que pasará y, cuando eso suceda, que los demás se agarren, porque el gigante se despertará y se llevará a todos por delante.
Vayamos todos a cantar por el Burrito, a aplaudir al Pelado, a pedir por que el Muñeco se quede. Vayamos a regalarle una cálida ovación al Enano y un voto de confianza a Don Angel. Siempre estuvimos en las buenas y a las malas les pusimos el pecho como pocos, cuando otros cuelgan banderas negras o se van en el primer tiempo.
Nosotros somos River y el sábado hay que demostrarlo una vez más. Reventemos el estadio, unámonos en un solo grito y confirmemos quién es el más grande, lejos.



