River le ganó al equipo medida del fútbol argentino y escaló a la punta del torneo. A solo cuatro fechas del final, se impuso por 1-0 ante Vélez en el Monumental y entusiasmó más que nunca a su gente. El error de Sosa y la picardía de Teo, los artífices de la locura en todo Núñez.
Le ganó a San Lorenzo con un señor fútbol; le mojó la oreja al Lanús de Guillermo Barros Schelotto; pegó el Bombonerazo; lo ratificó apenas tres días después frente a Newell’s en el Monumental; y se impuso ante un Vélez que desde hace años se convirtió en la medida de todo equipo que aspira al título.
Entonces cómo no ilusionarse. Cómo no dejar atrás ese comienzo errático, ese andar irregular, esa capacidad para ganar, empatar o perder por igual con el que inició el campeonato, y no entusiasmarse con este presente esperanzador del River de Ramón.
Ese River que, después de seis años, vuelve a liderar un torneo cuando restan apenas cuatro fechas para el final. ¡Cuatro! Sí, pellízquese y vuelva a leer con tranquilidad: no se trata de una ilusión, de un mero deseo, sino de la realidad de un equipo que fue -golpe a golpe- de menor a mayor; de la desesperanza de su excursión por el Cementerio de los Elefantes a estar por encima del Colón sensación del torneo.
De lamentar la dificultad para ganar fuera de casa a valorar el empate en La Plata. Ese punto que hoy, al cierre de otra semana fantástica, le significa la posibilidad de valerse por sí mismo a la hora de ambicionar el torneo. Ni más ni menos, el campeonato argentino a mercede del Más Grande, lejos.
Una realidad tan inesperada, tan impensada, como intensa la ilusión que despertó este River desde aquel frentazo de Ramiro Funes Mori ante el eterno rival. Un cabezazo que valió tres puntos, el volver a ganar en La Boca después de una década y una inyección anímica invalorable. Prueba de ello también dio el triunfo de anoche ante Vélez, en el que el conjunto de Ramón alternó decisión para imponerse con un pizca de sufrimiento y mucha entrega para batallas hasta el final.
Con un Teo Gutiérrez otra vez convertido en figura, opción permanente para sus compañeros y provocador insufrible para los rivales, que padecieron hasta sus caños, River marcó cierta superioridad ante el conjunto de Liniers. No lo abrumó, es cierto, pero sí fue protagonista y generó peligro como para ganarlo.
En ello también colaboraron la escalada y presión constante de Vangioni por izquierda; el buen trabajo de Carbonero sobre Papa; las envalentonadas de Balanta al momento de pasar al frente; y inesperada lucidez de Chichizola para reemplazar nuevamente a Barovero. Así fue que River le ganó a un rival difícil más allá de su momento y escaló a la punta del torneo para empezar hacer de la esperanza una realidad cada vez más concreta.
+ Posiciones: así quedó la tabla a cuatro fechas del final.
+ Fixture: lo que el falta a cada candidato.
+ Uno x uno: los puntajes a los jugadores tras la victoria.
+ Calificá: puntuá la actuación de cada integrante de La Banda.
+ El gol: reviví el blooper de Sosa y la definición de Teo.
+ Balanta: “Espero que solo sea una contractura”.
+ Giulietti: “Balanta tendrá para 15 o 20 días”.
+ Teo: “Tengo esperanza en que no sea nada”.
+ Ramón: “Demostramos que vamos a pelear”.
+ Chichizola: “Trato de que no se extrañe a Barovero”.
+ Puntero: hacía 6 años que River no lideraba en esta instancia.
+ Fotos:las mejores imágenes del triunfo en Núñez.
+ Subí tu foto: compartí tu propia foto en el Monumental.



