El delantero peleó mucho en ataque, pero no tuvo compañía y tuvo que generarse situaciones por su cuenta. Sólo tuvo una, en la primera parte, que se fue cerca del palo derecho de Pablo Migliore.
La intención de repetir a los mismos 11 que le ganaron a Boca hacía que Mariano Pavone vuelva a estar muy solo. Porque Ariel Ortega y Erik Lamela no lograron generar peligro y tampoco pudieron acoplarse en ataque.
Entonces, el Tanque tuvo que pelear contra toda la defensa de San Lorenzo y hubo veces en las que llegaba al área rival por los costados y no por el centro, por lo que no pudo disponer de situaciones claras.
Sin embargo, Pavone tuvo una en el primer tiempo, a los pocos minutos, luego de un pase por izquierda y un remate desde un ángulo muy cerrado, que pegó en la cara externa de la red del arco de Migliore.



