River sigue sin conseguir victorias. En esta oportunidad, se complicó frente a Arsenal en Núñez y sumó su tercer partido como local sin conocer el triunfo. Sergio Sena, sobre los 40 minutos del primer tiempo, había puesto el 1-0 con un remate desde fuera del área, mientras que Marcelo Gallardo igualó de tiro libre en el segundo, pero Matías Almeyda se fue expulsado al instante.
Se pudo haber perdido, es cierto. Pero tampoco se estuvo cerca de ganar, ni mucho menos. A este equipo le cuesta horrores generar jugadas de peligro y no resuelve bien las pocas que tiene por partido. Tal es así que el primer gol como local en tres partidos jugados en el Monumental fue de tiro libre, que encima se desvío en la barrera.
La situación es preocupante, porque cuando Gallardo no se ilumina, no hay quien genere juego. Gustavo Canales no pudo gritar, aunque se asoció bien. Gonzalo Ludueña fue intermitente y Rodrigo Rojas no tuvo el nivel de otras presentaciones. El ingreso de Daniel Villalva cambió poco y ni hablar de Rogelio Funes Mori, empecinado en lucirse en la individual cuando le faltan muchos recursos.
Este empate aleja a River de la lucha por el campeonato, que terminada la quinta fecha suena a un insulto a la historia pero se volvió una constante en estos últimos años, en los que conseguir una victoria jugando bien es algo casi imposible. Por lo pronto, se viene una seguidilla de encuentros muy complicados y el panorama no es bueno.



