El entrerriano tuvo su segunda oportunidad desde el arranque y otra vez dejó una mejor imagen que su competidor por el puesto. Sin ser determinante, fue el eje del ataque millonario y se perfila para ser titular en Córdoba.
Ramón Díaz puede sacar buenas conclusiones del Superclásico en Mendoza. El Pelado continúa en la búsqueda del equipo que “salga de memoria” y la gran incógnita es el enganche, aunque hay uno que se destaca por encima de otro.
Mauro Díaz volvió a tener una actuación aprobada en el Superclásico, su segundo partido como titular en el año, y le sacaría una luz de ventaja a Manuel Lanzini para arrancar el torneo entre los once.
El entrerriano tuvo, al igual que River, un buen comienzo de partido, presionando en la salida de Boca y siendo vertical en los ataques, aunque con el correr de los minutos, se fue diluyendo su participación en la primera etapa.
Sin ser tan punzante como en el primer Superclásico, comandó los ataques de River y fue, junto a Rodrigo Mora y Leonel Vangioni, el encargado de crear juego en un rendimiento colectivo regular.
En el complemento, y después de un grito de Ramón Díaz que se escuchó hasta en la transmisión, Maurito se despertó y volvió a tomar las riendas de un equipo que cada vez lo utilizaba menos.
Quizás por eso salió reemplazado por Manuel Lanzini, que no pudo desnivelar en los 25 minutos que tuvo en cancha. Al otro enganche le jugó en contra haberse ido al Sudamericano Sub-20, ya que el Pelado trabajó toda la pretemporada con un solo enganche.
Queda un partido, un Superclásico. Ramón todavía no anunció si pondrá titulares o suplentes. Pero allí se sabrá quién será el enganche, el dueño del puesto más disputado en el verano. Por ahora, Mauro Díaz estaría un paso por delante.



