"Fuimos irregulares desde que arrancó el año", sentenció Marcelo Gallardo post eliminación contra Tigre en el Monumental. Seguro la mayoría de los hinchas coinciden con este diagnóstico del DT. River sufrió un duro golpe en cuartos de final de la Copa de la Liga y más allá de la desazón por haber quedado eliminado, el equipo nuevamente encendió las alarmas en lo que se refiere a lo futbolístico. Tigre lo lastimó con mucha facilidad y, al igual que varios de los demás rivales en Copa de la Liga, sin haber hecho un esfuerzo gigantesco. Hay muchas cosas por corregir y atender de cara a lo que viene.

En lo que va del año, al Millonario le convirtieron 16 goles: 12 por la primera fase de la Copa de la Liga, dos en cuartos de final (los de Tigre) y dos por Copa Libertadores. De todos los goles en contra recién mencionados, el 50% fueron por claros errores de River, ya sea por malos retrocesos, ubicaciones en defensa, lecturas erróneas de jugadas, pérdidas en mitad de cancha o fallas individuales no forzadas, como la de anoche de Paulo Díaz contra el Matador. En el último tiempo, El Más Grande le dejó los resultados servidos en bandeja a los rivales o muchas veces les facilita el desarrollo de los partidos, algo que debe cambiar y rápido si el equipo quiere ganar la Copa Libertadores. A continuación, un repaso de los goles rivales en los que hubo claras fallas de River.

Enzo Copetti (River 2-2 Racing)

En aquel empate impensado contra Racing en el Monumental después de ir ganando 2-0, el Millo evidenció falencias a la hora de defender los centros o las pelotas paradas. En el primero de la Academia, si bien hay un gran mérito de Copetti al darle buena dirección al cabezazo tras un centro desde la derecha, el delantero tuvo bastantes facilidades para cabecear casi en la puerta del área chica. El hueco entre Paulo Díaz y González Pirez permitió que pudiera filtrarse y atacar esa pelota sin marca alguna. 

 

 

Leonel Miranda (River 2-2 Racing)

En el segundo del equipo de Fernando Gago hay aún más errores. Nuevamente un centro de Facundo Mura desde la derecha (a River le costó mucho contenerlo en ese complemento), Copetti la bajó hacia el centro, Pinola, en el forcejeo con Hauche, apenas logra cabecearla y Leonel Miranda apareció solo para conectar con la testa la pelota que había rechazado Pinola. Zuculini, De la Cruz y Casco quedaron fuera de la jugada, la pelota funcionó como un iman y nunca se percataron de que se filtrada un jugador por las espaldas: nadie lo marcó.

Sebastián Villa (River 0-1 Boca)

La más grosera de las equivocaciones, por contexto y rival, hasta el momento, además de haber sido un error no forzado. Vázquez la filtró mal para Villa y González Pirez parecía tener controlada la situación, porque Villa no llegaba al balón, pero el defensor nunca controló la pelota creyendo que Armani la iba a reventar. El Pulpo no salió (le había hecho a Pirez para que él la reviente), el defensor para colmo cubrió mal a Villa de espaldas mientras esperaba que el arquero salga y el colombiano eludió para definir. 

Lucas Villalba (River 4-2 Argentinos)

Este partido sirvió como primera alerta para Marcelo Gallardo, porque Argentinos Juniors le planteó un partido intenso y con mucho ataque. En el segundo festejo del Bicho hay una descoordinación en la defensa de River tras el tiro libre. Carabajal centró desde lejos, Zuculini (que lo tenía bien medido antes de la ejecución), dejó que Ávalos lo conectara delante de sus narices y ese cabezazo desordenó a toda la defensa, que quedó contra un costado del área mirando la pelota y favoreciendo a la aparición de Villalba solo y sin ningún tipo de marca por el segundo palo.

Jeremías Perales (Banfield 1-2 River)

Equivocación no forzada, esta vez de Franco Armani. No hay ningún error táctico, simplemente un mal cálculo y control del arquero al intentar adueñarse de un centro aéreo y con mucha altura. Al Pulpo se le escurrió la pelota de las manos cuando tenía al delantero de Banfield muy encima, la dejó viva y Jeremías Perales, atento, definió.

Diego Valoyes (Talleres 1-0 River)

Colectivamente, quizás el más grosero de todos. Talleres centró desde la izquierda, Elías Gómez venía mirando de reojo a Benavidez pero se atolondró y en el afán de marcar a Michael Santos, que le había sacado unos centímetros a González Pirez en el medio del área, no se percató de Benavidez. El lateral del equipo cordobés devolvió la pelota, Valoyes se despegó de Zuculini (un movimiento muy extraño del cinco, siguiendo la pelota, dando pasos hacia adelante cuando el rival se escurría por atrás, y no al jugador) y definió mano a mano con Armani.

Brian Mansilla (River 2-1 Platense)

Un ejemplo claro de cuando decimos que River le deja en bandeja los goles al rival. Se había puesto en ventaja con el gol de Paradela y un minuto después, le regaló el empate a Platense. Centurión jugó para González Pirez en salida, el 14 recibió y al verse con la marca encima, se la quiso devolver al arquero y la pelota terminó quedando en el medio de Centurión y Mammana, que tampoco tuvo muchas luces para reaccionar cuando Tijanovich se percató del error. El jugador de Platense ganó la pelota, se la cedió a Mansilla que acompañó el avance y pateó con el arco libre.

Facundo Colidio (River 1-2 Tigre)

En el mejor momento, el Millonario volvió a dispararse en el pie con una nueva mala salida desde el fondo, esta vez en los pies de Paulo Díaz. El chileno quiso arriesgar con un pase para Enzo Pérez que estaba solo pero de espaldas, teniendo a Enzo Fernández libre por derecha, pero Colidio, que venía merodeando, estuvo atento para cortarlo. Para colmo el defensor se resbaló en el intento por frenar al delantero de Tigre y todo terminó en desastre, porque por ese gol, el equipo de Victoria se clasificó a cuartos de final.