(Mar del Plata – Enviado especial) El técnico de River está entusiasmado en la víspera del Superclásico y paró varias veces la práctica para dar indicaciones, tal como la había hecho horas antes del 1-0 por el Torneo Apertura 2010.
Cada vez que la pelota es protagonista en un entrenamiento, el sabor es distinto para los jugadores, pero cuando se aproxima un encuentro importante la expectativa crece a la hora de repatir las pecheras. Todos quieren recibir la de color celeste, aquel que utilizan los que sacaron una luz de ventaja para ser titulares.
Juan José López sabe muy bien la motivación que representa un River-Boca para un futbolista, por eso tuvo una charla de casi 10 minutos con los once que iluminó con el mismo color del cielo. Carpeta en mano, el DT reunió a todos para explicar lo que pretende del funcionamiento en general en relación al 4-4-2 rival.
La pelota parada no pasó inadvertida. JJ repitió no menos de dos veces cada acción, cambió los pateadores para utilizar diversos perfiles y sectores del área, además de haber detenido varios minutos el desarrollo para corregir cosas de una formación que se impuso 3-0 gracias a los dos goles de Erik Lamela y el zurdazo de Mariano Pavone sobre el final.
Tanto los que defendían como los que atacaban en una acción quieta fueron los que mayores consejos recibieron. Un cabezazo de Jonatan Maidana definió el Superclásico pasado en Núñez y ahora se puede volver a escribir la misma historia o al menos evitar que Juan Manuel Insaurralde y compañía causen en problemas ante cada envío aéreo.
Imagen: Fotobaires



