El volante uruguayo se irá a Puebla de México para liberar un cupo que será ocupado por el delantero. Además, el mismo grupo inversor que acerca al uruguayo, compraría a Funes Mori para llevarlo a Benfica.
Una triangulación rara y propia de un mercado de pases extremadamente largo y desprolijo. Los directivos de River, con las cartas sobre la mesa, especularon hasta último momento para llevar adelante la incorporación de refuerzos. Por ello, Teófilo Gutiérrez y Jonathan Fabbro aún no pudieron jugar y Ramón debió debutar con el juvenil Giovanni Simeone en el ataque.
El problema del cupo de extranjeros también complicó el panorama. Primero se “sacrificó” al paraguayo Adalberto Román (fue al club Libertad de su país) para que pueda llegar el goleador colombiano. Ahora será el turno de Carlos Sánchez.
El volante uruguayo no consiguió la doble ciudadanía y ya está a un paso del Puebla de México, equipo que sólo comprará el 30 por ciento del pase. Así, en medio de una operación tan rebuscada como necesaria, quedará liberado el otro cupo para el regreso de Rodrigo Mora.
Pero no todo termina allí. Hay un grupo empresario ayudando a dar las últimas puntadas. Su participación permite comprarle a Benfica al delantero uruguayo y venderle a Rogelio Funes Mori, quien terminaría de cumplir su sueño europeo jugando en el club portugués.
Pese al hermetismo de los dirigentes, esta operación dejaría a River con Mora y un par de millones de euros en las arcas. El convenio terminará de revelarse formalmente este miércoles, aunque el uruguayo estuvo en las oficinas del Monumental acordando su revinculación con el club.
¿Suerte? ¿Buen negocio? A pesar de las incoherencias y dilaciones, River necesitaba a Mora. Sólo esperamos que estas maniobras con el último suspiro hayan costado nada más que 3 puntos.



