Mariano Pavone regresó tras la lesión y aportó el sacrificio de siempre, además de una genial definición en el momento en el que River más lo necesitaba. Todo el estadio lo despidió con una merecida ovación.
Fueron dos partidos que el Tanque no se puso la banda roja sobre el pecho, pero este sábado volvió con todo. Guerrero incansable ante toda la defensa rival, hoy tuvo un merecido premio con ese golazo que sirvió para que River mire a todos desde arriba.
Además del tanto, Pavone siempre acompañó, tocó de primera, la aguantó, generó infracciones y no paró de correr, hasta que a poco del final, Juan José López le hizo un mimo y lo sacó para recibir la ovación del Monumental.
Esa ovación ya se había escuchado antes del inicio del partido y su sonido se aumentó más aún cuando se mostró el cartel con el número 7. Además, el Tanque, con tres goles, es el máximo goleador de River en el Clausura.



