(Incluye galería de fotos) Gallardo se fue de River y no lo pudo hacer de la manera que quería: jugando. Cappa no lo puso en ninguno de los tres cambios que realizó y la gente se quedó con las ganas de despedir a uno de los referentes de los últimos años. El Muñeco se llevó el reconocimiento de los hinchas manifiesto en aplausos y ovaciones, y una plaqueta de los dirigentes que sintetiza todo lo que significó para el club de Núñez.
Él anunció el fin de su trayectoria en River. Sus compañeros convocaron la fiesta. Y los hinchas colmaron el Monumental para despedirlo de la manera que se merecía. Sin embargo, y contra todo lo planeado, Angel Cappa no lo incluyó en ninguna de las tres variantes que realizó durante la derrota frente a Tigre y Marcelo Gallardo se terminó despidiendo de su casa sin poder vestir su camiseta por última vez, como tanto quería.
Sí, pese a que el técnico le había prometido que lo pondría unos minutos para que pudiera despedirse de la gente desde adentro de la cancha, el Muñeco jamás salió del banco de suplentes. Es que Cappa realizó dos cambios en el entretiempo, cunado puso a Rojas y Buonanotte por Mauro Díaz y Roberto Pereyra, y después -según el mismo técnico- se vio obligado a hacer una variante que no estaba en sus planes. A los 20 minutos del segundo tiempo, Alexis Ferrero pidió el cambio por lesión y el entrenador no tuvo mejor idea que sustituirlo por otro central, Nicolás Sánchez.
Una decisión insólita, inexplicable, inentendible, impropia para alguien con tantos años en el fútbol y con manejo de vestuario como Cappa. Porque River a esa altura ya perdía por 5 a 1 y sólo le quedaban 25 minutos para remontar un partido en el que de casualidad había generado una jugada, la del gol de Funes Mori. Pero no sólo eso, sino que además se trataba de la última fecha del campeonato, a la que el club de Núñez había llegada sin posibilidad ni siquiera lejana de pelear por algo.
Que los puntos valen oro y hay que pelearlos cueste lo que cueste, no se discute, pero que un referente del club, de la camiseta, merecía una despedida semejante a su trayectoria en River, tampoco. Pero Cappa no entendió el momento ni la circunstancia. Pifió, quizá por no ser un hombre del club, por desconocer la importancia y todo lo que significó Gallardo en el Mundo River. Una lástima, pero no faltará oportunidad para que el Muñeco y la gente, su gente, vuelvan a cruzarse por Núñez.
Mirá las imágenes del adiós de Gallardo con la camiseta de River: ¡Chau y gracias, Muñeco!
Imagen principal: Prensa River Plate
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