En el mercado de pases anterior a este torneo, la principal demanda era un 9, goleador, como el que siempre caracterizó a River y le dio esa cuota de gritos seguros, ubicación, definición, olfato y oportunismo. Lamentablemente, de un tiempo a esta parte eso se perdió y el equipo lo sufre y lo viene sufriendo desde hace un par de años. Ya sea por falta de ojo clínico a la hora de elegirlos, mal rendimiento del delantero de turno o la falta de asistidores claros para acompañarlos.
A pesar del pataleo de algunos hinchas, el último 9 capaz de garantizar una determinada cantidad de goles por torneo y que sea una preocupación para la defensa rival fue Ernesto Farías. Desde entonces desfilaron algunos que no rindieron ni un gramo de lo esperado. Basta con decir que el último River campeón, en 2008, tuvo como goleador a Diego Buonanotte…
Repasemos: Falcao, tal vez el más querido de todos éstos y el de mejor paso, no fue goleador. Si bien tiene un excelente cabezazo, a la hora de definir con los pies demostró más de una vez su falta de recursos y técnica, basta con recordar la jugada que se perdió en la Bombonera, el año pasado. No viene al caso refrescar otras chances despilfarradas, el hincha, de buena memoria, las recordará.
Luego vino Sebastián Abreu, de amplios pergaminos y gritos por el mundo, pero que en River se quedó corto. Si bien hizo un buen puñado de goles en la Copa Libertadores (7), en el campeonato del título sólo marcó dos (San Martín de San Juan y Argentinos Juniors). En su segundo paso, tres por la Sudamericana a Defensor Sporting y uno a Chivas, de penal.
Con Santiago Salcedo pasó algo parecido, el paraguayo venía de ser figura y de anotar goles de todos colores en Newell’s, pero en Núñez se le acabaron los recursos y se le secó la pólvora. Solamente dos gritos: a Racing, de cabeza, y a Tigre, de tiro libre. Luego llegó el trueque con Cristian Fabbiani, recuerdo fresquito y mejor olvidarlo rápidamente.
Ahora, las esperanzas están puestas en Gustavo Canales y Rogelio Funes Mori. El ex Unión Española, quien por ahora no festejó, se muestra como la opción más viable, por experiencia y juego, mientras que el juvenil tuvo una explosiva aparición, pero se nota a leguas que todavía le falta para ser el 9 titular. Por ahora, tienen el margen abierto. Mientras, River sigue extrañando a sus 9.
Imagen: La Página Millonaria.



