Trezeguet es, por lejos, el delantero con mejor promedio de gol con que contó River en la última temporada. Pero, al igual que Cavenaghi, otro de enorme promedio, se decidió dejarlo ir para respaldar a los atacantes que menos concretan.
Más allá del cariño que siente por La Banda, más allá de lo rápido que lo aceptó el hincha, más allá de la importancia que demostró dentro y fuera de la cancha, David Trezeguet fue el mejor delantero del último año y medio en River.
Fuera de toda subjetividad, el goleador francés demostró con creces que estuvo a la altura del club, mucho más que el resto de los delanteros que compartieron equipo con David en esta temporada.
Y los números lo avalan: en 38 partidos disputados con La Banda, gritó en 17 oportunidades, con un promedio de 0,44 tantos por encuentro. Sí, casi medio gol por partido no le alcanzó a David para quedarse en River.
Lo extraño es que, con mucha menor producción goleadora, otros centrodelanteros sí lograron permanecer en el club y son la esperanza en ataque para el próximo torneo, si finalmente no llega un nueve.
Carlos Luna, que cumplió un año en el club, anotó 6 goles en 26 partidos (0,24 de promedio), similar producción a la de Rodrigo Mora (7 tantos en 30 encuentros) y un poco superior a la de Juan Manuel Iturbe (sólo 3 gritos en 17 presentaciones).
El ejemplo más conocido es el de Rogelio Funes Mori, quien hace cuatro años se mantiene como centrodelantero millonario, a pesar de que sólo convirtió 22 goles en 102 partidos.
Pero el dejar ir a un goleador no es cosa nueva en River ni propiedad exclusiva de Ramón: hace un año, Matías Almeyda le dio vía libre a Fernando Cavenaghi, quien marcó 19 goles en 38 partidos (medio tanto de promedio). Con un mejor registro que David, el Torito también tuvo que irse.
Es raro este River. Busca recuperar su identidad, intenta volver a las tres G, pretende arrasar con sus rivales, pero deja ir a sus máximos goleadores. Es un concepto sin conclusión, y la respuesta la tendrá Ramón.



