La dupla Mora-Luna ni siquiera se acercó a lo que hizo frente a Arsenal. Casi no inquietó a Quilmes y las dos llegadas más claras de River fueron de mediocampistas o defensores.
Se esperaba por ver nuevamente en acción a Rodrigo Mora y Carlos Luna. El uruguayo y el chino habían jugado muy bien en Sarandí y tenían la posibilidad de mostrarse una vez más.
Sin embargo, los dos tuvieron un partido de regular para abajo. Casi no inquietaron a la defensa de Quilmes, que durante algunos lapsos dio ventajas que River no supo ni pudo aprovechar.
Luna tuvo una sola opción en todo el partido, que llegó tras un mal despeje de los locales. Dentro del área, el chino definió muy mal al cuerpo del arquero.
El goleador del Clausura se dedicó más a pelear con los centrales en las pelotas aéreas que a generar peligro, perjudicado también por un equipo que sólo tiró pelotazos.
Mora, por otra parte, mostró algunas cosas interesantes, con los desbordes que lo caracterizan por los costados. Pero la actuación del uruguayo no estuvo ni cerca de las de las fechas pasadas.
El ingreso de Rogelio Funes Mori le dio más presencia al equipo, pero la ecuación fue la misma: puro pelotazo, ataque con nerviosismo y sin ideas.
Con David Trezeguet en Francia y arrastrando una tendinitis, el ataque de River no dejó una buena sensación en el Sur. Se viene el partido más importante de todos y habrá que cambiar completamente la imagen.



