Marcelo Gallardo, uno de los últimos referentes y emblemas de la época dorada del River de los 90, anunció que el partido del sábado marcará su fin con la camiseta del Millonario. El Monumental debe regalarle una ovación de despedida a un jugador que le puso el pecho a la situación más difícil del club.
Es imposible no compartir la nostalgia que transmitió el Muñeco en la conferencia de prensa, se lo notaba triste. Tal como él mismo dijo, Gallardo siente la camiseta de River más que muchos, que lamentablemente se quedarán en el plantel. Y él, uno de los últimos distintos que arrojó el fútbol argentino, tendrá su futuro lejos de Núñez.
Más allá de gustos y discrepancias, que siempre las hay, el hincha debe ser agradecido. A diferencia de muchos, quienes prefieren deambular por el fútbol europeo con tal de facturar, Gallardo volvió a su casa. Y volvió dos veces. De todas maneras, va a quedar la espina de que la banda roja no será la última camiseta que vestirá dentro del campo de juego.
Una simple bandera no empañará el cariño, Muñeco. Algunos te trataron de “ortiva y golpista”, seguramente no saben que la dignidad no se negocia. Y ése es un ejemplo que varios, en cualquier ámbito, deberían tomar como propio. Decir que se te extrañará es una obviedad tan grande como el Monumental, el mismo que el sábado te verá vestido de “millonario” por última vez.



